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Hay muchos tipos de trabajo de jefe.
El que me ha tocado a mí seguramente es de los que tienen peor reputación, tanto por arriba como por abajo: soy capataz, o sea, soy el último eslabón entre la dirección de la empresa y los obreros. Soy el que tengo que dar la cara por la empresa y también dar la cara por los trabajadores. Soy el que tiene que rendir cuentas del trabajo de los curritos y apretarles las tuercas para que rindan hasta el infinito. Por tanto me llueven críticas y todo el mundo parece estar de acuerdo en ponerme verde.
Para centrarme en mi trabajo he reflexionado mucho acerca de cómo desempeñar mi labor, y del significado que tienen para mí las definiciones básicas: empresa, trabajador, cliente... Por ejemplo, ¿qué es lo principal, la empresa, el trabajador o el cliente?
Yo opto por la empresa, la empresa es más importante que el trabajador. Y la empresa está al servicio absoluto del cliente. Mientras un cliente interese hay que estar a lo que mande.
Es verdad que para cuidar a los clientes y para cuidar a la empresa, los trabajadores tienen que estar contentos, tienen que sentirse parte del equipo y estar motivados y mimados por la empresa. Aunque esto está muy bien no hay que perder el norte, la empresa no es una ong para cuidar a los trabajadores. Los trabajadores están (estamos) subordinados al interés de la empresa. Si funcionas: bien; si no funcionas: cámbiate de trabajo.
¿Qué tipo de jefe quiero ser?
Un jefe bondadoso. Un jefe autoritario. Un jefe padrazo. Inteligente. Manipulador. Complaciente. Rebelde. Moderno. Superguay. Inútil. Deprimente. Evasivo. Negociador. Vago. Organizado. Peleón. Mandón. Después de pensarlo mucho creo que todas estas etiquetas son precisamente lo que no quiero ser.
Pero debido a mi puesto de "jefe de estudios", de jefe de cuadrillas, de sargento, de contramaestre... en seguida he descubierto que no tengo mucha elección. Sólo hacer mi trabajo de organización de la manera más eficaz. Las directrices las marca la empresa, realmente no mando nada, ni pincho ni corto, soy una correa de trasmisión.
Es un papel con su lado positivo y cómodo, y con su lado negativo.
Esta entrada fue publicada el 20-11-12
a las 17:27.
Ha sido leída 12 veces esta semana.
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