El inositol pertenece a la familia de las vitaminas del complejo B y se considera vital para el crecimiento de un cabello fuerte y sano. Por el contrario, su carencia puede provocar un cabello débil e incluso posibilitar la caída del mismo.

Uso en medicina

El inositol está indicado para conseguir un buen estado de las células nerviosas, ya que es responsable de la creación de neurotransmisores, como la serotonina. Por esta razón se recomienda su ingesta en tratamientos para la depresión, transtornos bipolares, anorexia o alzheimer. También interviene en el equilibrio químico del cobre y del cinc en las células nerviosas, por lo que su ausencia puede provocar un exceso de cobre que incidirá en el sistema nervioso en forma de insomnio, nerviosismo o estrés.
Además interviene junto con la colina en la formación de lecitina, que impide que los lípidos se depositen en el hígado, favoreciendo su transporte y penetración en la células. Asimismo reduce el colesterol, mejorando la circulación sanguínea.

El inositol aporta otros beneficios como mantener una buena visión, ayudar a digerir bien los alimentos y posibilitar la creación de las células de la medula ósea. También funciona para mantenerse relajado y dormir bien, y se cree que contribuye a la creación de espermatozoides.

Beneficios para el cabello

El inositol ayuda a mantener sanos el cabello y la piel, ya que, por ejemplo, interviene en la renovación de la piel y su carencia puede provocar dermatitis o eczemas.

El inositol es un estabilizador de la membrana celular, manteniendo las células de los folículos en buen estado y estimulando el crecimiento de un cabello sano y fuerte. Su poder antioxidante, además, ejerce un efecto protector sobre los folículos. También tiene propiedades humectantes.

La carencia de esta vitamina es rara, ya que además de que el propio organismo puede producir inositol a través de bacterias en el intestino, una dieta equilibrada ya nos aporta la dosis diaria necesaria. Sin embargo, su uso como suplemento está indicado no solo para aquellas personas con deficiencia de esta vitamina, sino también para tratamientos contra el cabello débil o en procesos de caída.

Fuentes de inositol

Como hemos mencionado, una alimentación variada es suficiente para aportar al organismo la ingesta diaria de inositol, ya que se encuentra en la carne, la leche, los cereales, los cítricos, las judías, las legumbres o las nueces. Sin embargo, donde se encuentra en abundancia es en el hígado y, en general, en todas las vísceras.

Aparte de estos alimentos, se puede ingerir inositol a través de suplementos en forma de mioinositol o mioinositol con colina.









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