En general, se puede considerar al matizador como un producto capilar con tintura que aplica coloración permanente al cabello. Se presenta en un sinfín de tonalidades y se mezcla, a partes iguales, con decolorante y peróxido de hidrógeno (o agua oxigenada). "El matizador es más ligero que un baño de color. Es decir, el oxidante que utilizamos tiene un porcentaje menor en volúmenes ya que no queremos abrir la cutícula del cabello, simplemente depositamos pigmento", explica Diana Daureo, estilista y propietaria del salón madrileño del mismo nombre.

A la hora de matizar es necesario tener en cuenta leyes básicas de colorimetría. Conocer los colores primarios y los secundarios, además de valorar las condiciones del cabello.

El matizador se presenta en formatos muy diferentes -champú, acondicionador, mascarilla y pigmento puro que se puede mezclar con el tinte- aunque el primero es el más común en la peluquería. "En mi opinión, los champús silver y los acondicionadores con pigmentos son los más cómodos y también los más utilizados en casa. Estos productos permiten mantener el color vibrante y con el matiz deseado. En el salón empleamos pigmentos puros mezclados con barros transparentes que garantizan resultados personalizados y duraderos", explica Daniel Sigligiano, director creativo del salón madrileño Blow Dry Bar.

Desde el salón Diana Daureo nos hablan de una gama amplia de matices que incluyen unos óleos con pigmento y sin oxidante. Estos óleos aportan proteínas y un brillo "espectacular" al cabello. El pigmento puro es el matizador más duradero y que mejores resultados da en el salón. El mantenimiento se puede hacer en casa mediante un champú con color.

Principales usos de un matizador

Algunos profesionales creen que los matizadores se utilizan, principalmente, para neutralizar tonos no deseados, básicamente amarillos y/o verdosos en cabellos rubios y naranjas en pelirrojos. Algunos de estos tonos se producen tras decoloraciones, mechas o reflejos poco acertados, aunque también aparecen en cabellos canosos poco cuidados. E incluso aparecen tras las vacaciones veraniegas como resultado de la sobreexposición solar o la visita diaria a la playa o la piscina. No obstante, y como su nombre indica, los matizadores actúan como una especie de correctores de color. Sigigliano nos lo explica: "Podemos utilizar un matiz para potenciar y dar más intensidad a un color, crear contrastes con tonos diferentes e incluso cambiar un reflejo no deseado. Un color se puede matizar de muchas formas y los resultados pueden ser muy diferentes. Diría que matizar es el arte y la ciencia de mezclar colores", añade Sigigliano.

Por su parte, Daureo nos aclara los usos que le dan en su salón: "Nosotros utilizamos mucho el matizador para igualar el tono ya que el color se deteriora con el paso del tiempo y el cabello no se ve igual de la raíz a la punta. También lo usamos para anular pigmentos no deseados como el rojo o el naranja o para aportar luz añadiendo tonos dorados, caramelo o cobrizos. Incluso para destacar un tono ligero sobre otro de base ya que nos gusta jugar con los distintos tipos de reflejos sobre el pelo".

Leyes de colorimetría

A la hora de matizar, Sigigliano recomienda tener en cuenta leyes básicas de colorimetría. Por ejemplo, es necesario conocer los colores primarios y los secundarios (amarillo, violeta, azul, naranja, rojo y verde), además de valorar las condiciones del cabello.

Daureo coincide con Sigigliano en que es básico controlar muy bien la rueda del color y los colores complementarios cuando uno se plantea aplicar un matiz. Un ejemplo: el color opuesto al rojo es el verde y para contrarrestarlo se aplicaría un ceniza. Si la intención es anular un amarillo, nos decantaríamos por un violeta. "Para evitar tonos amarillos elegiríamos el violeta o usaríamos un champú azul en casa. Los tonos rojizos los anularíamos con un ceniza y los anaranjados con un violeta, ceniza o irisado, dependiendo del grado de naranja", especifica.

Sobre esta cuestión, algunos peluqueros se preguntan si el hecho de añadir algo de negro para anular cualquier otro color (por ejemplo una decoloración a platino que ha quedado muy amarilla) es la mejor opción a la hora de matizar. Por su parte, Sigigliano nos da su opinión: "Se debe tener cuidado. Un amarillo intenso mezclado con un poco de negro, podría resultar verdoso. Lo mejor es utilizar su opuesto (amarillo-violeta o amarillo anaranjado-azul). Yo suelo emplear el negro sobre una base platino para conseguir grises espectaculares".

El hecho de aportar negro para anular el pigmento amarillo tras una decoloración no es la mejor solución para Daureo. "Hoy en día poseemos una amplia gama de colores desde el acero al hielo que nos permiten controlar mucho mejor el color deseado", recalca.

En consecuencia, acertar con el color es muy importante y de ahí que se aconseje consultar con un profesional. Este hará un estudio de colorimetría de las fibras capilares del cliente, lo que permitirá elegir los tonos adecuados y corregir los no deseados.

Cómo aplicar el matizador

Paso a paso en el salón Blow Dry Bar:

  • Hacemos una consulta exhaustiva para comprobar el estado del cabello.
  • Utilizamos un regulador de porosidad. Nos interesa que el matiz se absorba por toda la melena a partes iguales.

Paso a paso en el salón Diana Daureo:

En principio, recomiendan tener muy claros los pigmentos que gustan y cuáles no antes de ponerse a trabajar. Después, se asesora a la clienta sobre los matices más adecuados en función del rostro, color de ojos y piel. El cabello debe estar bien hidratado para que el pigmento dure más. Por último, se debería hidratar el pelo para garantizar esta duración una vez por semana en casa.

  • Lavamos el cabello con un champú desintoxicante para dejar la cutícula libre de residuos y que el matiz penetre mejor.
  • Se seca bien el pelo con una toalla e incluso con el secador en función de la porosidad del pelo si fuera necesario.
  • Se aplica el matiz y se deja actuar.
  • Posteriormente, se hidrata el pelo y se finaliza con un tratamiento a base de proteínas que selle la cutícula del pelo. Así, este estará protegido y lucirá más brillante. Además, se conseguirá que el pigmento dure más.








Recomendamos