Más de 25 años de trayectoria y un palmarés brillante jalonan la carrera de Manuel Mon. Por ello, llama la atención su carácter cercano, que invita a "ser humilde" y estar dispuesto a aprender de otros compañeros de profesión. Manuel Mon es noticia porque el pasado mes de febrero fue nombrado nuevo director artístico de Intercoiffure España. Y hace apenas unas semanas, debutó con la colección Alterego en el 22 Congreso Mundial de Intercoiffure Mondial, en Osaka. "El hecho de reunirnos todos los peluqueros asociados a Intercoiffure supone una manera de compartir experiencias, participar en charlas organizadas, etc. Considero que es muy importante asistir a este congreso ya que nos da herramientas para crecer profesionalmente", ha asegurado en relación a este encuentro. Hemos hablado con Manuel Mon para saber cómo afronta este nuevo cargo y cuáles son sus próximos planes profesionales.

Tengo la misma ilusión o incluso más que cuando empecé: ahora me siento más seguro como profesional y más formado para desarrollar bien esta profesión.

B.M.: Del 15 al 17 de mayo tuvo lugar el 22 Congreso Mundial de Intercoiffure Mondial, bajo el título Vision of the Elite, en Osaka (Japón). En el marco del congreso, tuvo lugar tu debut como director artístico de Intercoiffure España, sustituyendo a José Besó. Tengo entendido que presentaste la colección Alteroego. ¿Cómo te preparaste para este evento?
M.M.: Cuando me nombraron director artístico lo primero que hice fue seleccionar el equipo artístico. Y elegí a Purificación Caballero, Sergio García, María Montes, Raquel Saiz y Mayrata Salazar. La colección que hemos creado y presentado en el congreso, bajo el nombre Alterego, está inspirada en el camaleónico David Bowie. En la colección quería plasmar la diferencia entre los estilos comerciales y los más editoriales. En muchas ocasiones, la sociedad nos marca cómo debemos vestirnos, aunque, quizás nosotros queramos ser más auténticos. Es posible que un hombre de negocios se deba vestir y peinar de una determinada manera entre semana, pero quizás pueda expresar su forma de ser cuando no trabaja, con otro tipo de look.

B.M.: Osaka (Japón) fue el escenario elegido para la celebración del último congreso de Intercoiffure Mondial. En tu opinión, ¿qué diferencias y semejanzas hallas entre la peluquería española y la japonesa?
M.M.: En general, creo que la peluquería europea es más técnica. Además, las tendencias nacen, sobre todo, en los países europeos. Por su parte, la peluquería japonesa, en especial sus técnicas de corte, se adaptan al tipo de cabello que poseen. En nuestro país no podemos adaptar esos cortes, ya que nuestro cabello es completamente distinto.

Si volviera a nacer sería peluquero. Me encanta el contacto con el cliente, por lo que me considero más peluquero que empresario. Me gusta asesorar a mis clientes, cortarles el cabello y trabajar día a día en el salón. Tengo la misma ilusión o incluso más que cuando empecé: ahora me siento más seguro como profesional y más formado para desarrollar bien esta profesión.

B.M.: Volvamos al pasado mes de febrero, cuando se hacía público tu nombramiento como director artístico de Intercoiffure España. A día de hoy, ¿qué balance haces de estos primeros meses asumiendo el cargo?
M.M.: El balance es muy positivo. Desde mis inicios, colaboro como socio con Intercoiffure y durante los últimos siete años he formado parte del equipo artístico. Siento que este cargo es un reto para mí: implica asumir la creación de la colección y elegir a tus compañeros. Sin duda, una gran responsabilidad. Nuestra labor la realizamos de forma altruista: para la asociación y los peluqueros. Deseo que mi cargo sea del agrado de todos los socios y que pueda seguir mucho tiempo, sorprendiendo con las nuevas creaciones y gustar dentro y fuera de nuestro país. No en vano, Intercoiffure es una asociación internacional.

B.M.: ¿Qué representa para ti, a nivel profesional y personal, el hecho de convertirte en el director artístico de Intercoiffure España? ¿Cómo crees que te va a afectar este nombramiento?
M.M.: Para mí, significa tener más responsabilidad que antes, cuando era adjunto a la dirección artística junto a Jose Besó. Como te decía es un reto y significa también tener una mayor proyección dentro de la profesión. Pero me gustaría resaltar que los logros son fruto de un trabajo en equipo, no solo del director artístico.

Compaginar mi salón, las formaciones y las colecciones no es complicado. Eso sí, dedico muchísimas horas para abarcarlo todo. Mi salón es prioritario: considero que mis clientes y mi equipo son lo más importante para mí, a diario. A veces, busco tiempo para preparar las colecciones e impartir las formaciones durante algunos fines de semana.

B.M.: En tu opinión, ¿qué se necesita para dirigir el equipo artístico de una organización de este calibre en nuestro país?
M.M.: Es fundamental rodearte de un buen equipo afín a tus gustos y que entienda el punto de vista artístico del director. No se debe descuidar absolutamente nada: desde la inspiración de la colección hasta el último minuto. Creo que el director artístico debe supervisar cada paso dado, con la intención de que el resultado va a ser el esperado.

B.M.: Además, has sido distinguido con la Orden de Caballería y Creador de Moda que otorga la asociación Intercoiffure Mondial. ¿Qué significa una distinción de este calibre? ¿Qué ha supuesto para ti este reconocimiento?
M.M.: Es un reconocimiento muy importante. De hecho, este tipo de condecoraciones se dan en pocas ocasiones y ello me supone aún una mayor satisfacción.

B.M.: Desde tu posición en Intercoiffure España, ¿cómo crees que puedes contribuir a promocionar la peluquería de nuestro país? ¿Qué puedes aportar en este sentido?
M.M.: Intercoiffure no solo promociona la peluquería en España, sino que también le da muchísima visibilidad en todo el mundo. De esta manera, se aprecia el nivel tan alto de la peluquería en nuestro país.

Desde mis inicios, colaboro como socio con Intercoiffure y durante los últimos siete años he formado parte del equipo artístico. Siento que el cargo de director artístico de Intercoiffure España es un reto para mí: implica asumir la creación de la colección y elegir a tus compañeros. Sin duda, una gran responsabilidad.

B.M.: Hablemos ahora de tus proyectos. Tras Queens (Reinas), colección presentada durante el pasado Salón Look, ahora estrenas Harmonemia Collection. ¿Cómo se ha producido el salto de la una a la otra? ¿Qué nos quieres transmitir con Harmonemia?
M.M.: La colección Reinas se presentó con motivo de mi candidatura a Peluquero Español del Año en el Club Fígaro. También se mostró durante el evento Effervescene, impulsado por Mikel Luzea, durante la pasada edición de Salón Look. Se trata de una colección realizada en cabello natural que quiere transmitir una imagen de mujer fuerte y poderosa, con muchísimo glamur. En definitiva, una auténtica reina.
Harmonemia es una colección que presenté también para la categoría Peluquero Español del Año, realizada con cabello natural. Esta propuesta se inspira en formas geométricas y mucho color. Es una colección de vanguardia, dulce y elegante.

B.M.: En su blog, Felicitas Ordás te considera una persona entrañable que se emociona con cada una de sus colecciones. Tras más de 25 años de exitosa trayectoria y numerosos galardones, ¿cómo se consigue mantener el entusiasmo y la ilusión del principio?
M.M.: Como le comenté a Felicitas, si volviera a nacer sería peluquero. Me encanta el contacto con el cliente, por lo que me considero más peluquero que empresario. Me gusta asesorar a mis clientes, cortarles el cabello y trabajar día a día en el salón. Tengo la misma ilusión o incluso más que cuando empecé: ahora me siento más seguro como profesional y más formado para desarrollar bien esta profesión.

Es fundamental rodearte de un buen equipo afín a tus gustos y que entienda el punto de vista artístico del director. No se debe descuidar absolutamente nada: desde la inspiración de la colección hasta el último minuto. Creo que el director artístico debe supervisar cada paso dado, con la intención de que el resultado va a ser el esperado.

B.M.: Hace tres años lograste el Fígaro en la categoría de Peluquería de Vanguardia. Este año, estás prenominado a la categoría reina, la de Peluquero del Año. ¿Qué nos puedes decir del trabajo que has preparado? ¿Qué significaría para ti alzarte con este premio?
M.M.: En primer lugar, el hecho de haber ganado el Fígaro en la categoría Vanguardia fue una gran alegría para mí. A todos nos gusta que nos valoren el trabajo y más en esta categoría que requiere muchísimas horas de dedicación. También me alegré mucho cuando María Montes recibió el premio en la categoría Peluquero Revelación. ¡Fue muy emocionante!
Creo que ganar este tipo de premios te motivan para seguir trabajando, creciendo e ilusionándote con una profesión tan bonita como la peluquería. Este año, he decidido crear tres colecciones nuevas, dos de ellas son de vanguardia y la otra más de moda. Respecto a la colección que presento, como prenominado a Peluquero Español del Año, he utilizado técnicas nuevas para reinventarme y hacer algo distinto.

B.M.: Algunos compañeros te consideran 'el peluquero de las novias'. ¿Qué te parece esta opinión? ¿La compartes? ¿Qué te pide una novia cuando acude a cualquiera de tus salones?
M.M.: Que me consideren el peluquero de las novias es un orgullo para mí. Me gusta que me vean como un peluquero creativo. Creo que todos buscamos ser diferentes y tener nuestro propio sello.
Cuando acuden al salón, las novias se quieren sentir bellas en uno de los días más especiales de su vida. Sobre todo, buscan asesoramiento, aunque tengan una idea acerca del peinado. Lo que más me gusta es poder llevarlas a mi terreno, siempre respetando su esencia. Para mí es algo muy gratificante. Por supuesto, lo doy todo para que mi propuesta sea un éxito.

Este año, he decidido crear tres colecciones nuevas, dos de ellas son de vanguardia y la otra más de moda. Respecto a la colección que presento, como prenominado a Peluquero Español del Año, he utilizado técnicas nuevas para reinventarme y hacer algo distinto.

B.M.: ¿Cómo es el día a día de Manuel Mon? ¿Resulta difícil compaginar los proyectos artísticos en los que participas con la atención que prestas a tu clientela?
M.M.: Compaginar mi salón, las formaciones y las colecciones no es complicado. Eso sí, dedico muchísimas horas para abarcarlo todo. Mi salón es prioritario: considero que mis clientes y mi equipo son lo más importante para mí, a diario. A veces, busco tiempo para preparar las colecciones e impartir las formaciones durante algunos fines de semana.

B.M.: ¿Qué consejos les darías a los peluqueros que deseen abandonar su zona de confort y alcanzar la excelencia profesional?
M.M.: El primer consejo que doy es el mismo que sigo: no descuidar nuestro salón. Este es el motor que nos permite salir de nuestra zona de confort y buscar, dentro de nosotros mismos, cómo plasmar la parte más creativa de la peluquería en forma de colecciones.

B.M.: En tu opinión, ¿qué cualidades debe tener un buen educador que se quiera dedicar a formar profesionales de la peluquería?
M.M.: Humildad. Nunca puedes pensar que eres el mejor, sino un compañero más. Aunque enseñes tus métodos y técnicas, no debes olvidar que los unos aprendemos de los otros. Pienso que los profesionales que acuden a mis formaciones valoran, especialmente, la cercanía.

B.M.: A mediados del año 2012 te hicimos una entrevista. En aquel momento, habías sido galardonado con el Global Winner del Style Master International Contest. ¿Qué ha cambiado desde entonces? ¿Cómo has evolucionado seis años después?
M.M.: Tras haber ganado un premio tan importante, ha habido un antes y un después para mí. Entonces, yo ya había obtenido algunos reconocimientos, aunque no de estas características. Para mí, ha sido uno de los momentos más importantes de mi carrera. Tuve un impacto mediático en prensa profesional, medios locales e incluso nacionales. Este premio me posicionó muchísimo, tanto que incluso lo notamos en nuestros salones. Fue una inyección de motivación total para seguir adelante.

B.M.: Con toda tu experiencia y saber hacer, conservas ese interés en formarte e incluso aprender de otros compañeros. ¿Reciclarse es la clave para avanzar? ¿Qué te queda por hacer?
M.M.: Me queda asistir a muchas formaciones, reciclarme y seguir creciendo. Siempre quedan cosas por hacer. En nuestra profesión todo evoluciona muchísimo: la moda, las técnicas, los productos, etc.

B.M.: Por último, ¿cuáles son tus proyectos más inmediatos de cara a los próximos meses? ¿Qué tienes en mente?
M.M.: Voy a seguir con mi calendario de formaciones por todo el territorio español. A finales de julio, voy a impartir una formación y una gala, de la mano de Revlon Professional, en Chile. Por supuesto, seguiré trabajando en mis salones, potenciar mi nueva peluquería y, en especial, una sala habilitada para dar cursos de reciclaje tanto a mi equipo como a cualquier profesional que lo desee.









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