Las conclusiones del trabajo interdisciplinar coordinado por el doctor Chuong, de la University of Southern California (Estados Unidos), parecen ajenas al sentido común. Tras una lesión o extracción de pelo se genera una respuesta que activa las células madre de los folículos pilosos. Es decir, se acelera el crecimiento del pelo. Al menos, así se ha detectado en diversos estudios realizados con ratones. A raíz del trabajo, se hallaría una alternativa para hacer frente a la alopecia que hace mella a medida que se envejece.

Diversas causas, ajenas al historial familiar, provocan la calvicie total o parcial, más frecuente en hombres que en mujeres. Por ejemplo, el estrés físico o psíquico, la alimentación que carece de nutrientes básicos, los problemas de tiroides e incluso una posible anemia. Estos factores alteran el organismo e inducen a la caída del cabello.

Extraer pelo: una posible solución contra la alopecia

Pero, ¿cómo es posible? Philip Murray, coautor del estudio, sugiere que arrancar pelo provoca su regeneración, pero no de cualquier modo. Es necesario seguir un patrón topológico específico. De seguir una configuración determinada, se incita a la comunicación interna entre los folículos.

Al extraer los folículos, estos envían señales de estrés que producen una respuesta inmune. Las señales se producen gracias a la liberación de proteínas inflamatorias (CCL2). Dichas proteínas se encargan de reclutar células del sistema inmune (macrófagos). Se genera un efecto respuesta que incentiva la llegada de células inmunes a la zona. Estas células secretan moléculas de señalización que estimulan el ciclo de regeneración capilar.

Cuando el nivel de señalización es lo bastante alto, se agiliza la cooperación de las células madre. Estas últimas comunican a los folículos, en los que se ha realizado la extracción del pelo, que es necesario inducir el crecimiento capilar. Este nivel de señalización es clave para el inicio de la regeneración capilar.

A esta comunicación entre folículos se la conoce como quorum sensing capilar. Se trata de una especie de comportamiento social en el que las decisiones de la población dependen de las señales individuales que tengan lugar en una zona determinada. Una conducta habitual entre microorganismos como las bacterias. Y también entre los insectos que conviven en sociedad como las abejas y las hormigas.

El quorum sensing, básico en la regeneración capilar

En opinión de los científicos, el quorum sensing es algo así como el pilar del proceso regenerativo. Además, este sistema de comunicación intercelular contribuye a evaluar el alcance de la lesión en la piel.

Sin embargo, es posible que el cabello no se regenere en todos los casos y así se desprende del estudio. No todas las calvicies son iguales, ni se hallan en la misma fase. La investigación permitirá determinar las bases bioquímicas del conocimiento sobre los mecanismos moleculares que participan en el proceso de inicio de la regeneración capilar.

La regeneración capilar, cada vez más cerca

Este proceso no se origina en cualquier punto en el que se haya arrancado cabello. Por ejemplo, si la extracción pilosa se efectúa en una zona amplia con baja densidad capilar no se genera dicha regeneración. Por el contrario, si el área dañada es más reducida y cuenta con un patrón de alta densidad capilar, sí se consigue una regeneración capilar notable. En el caso de una extracción de 200 pelos se consiguen entre 450 y 1.300 cabellos, incluso fuera del área establecida.

En síntesis, se podría prevenir la caída capilar gracias a la comunicación entre folículos, células del sistema inmune y células madre. La producción de nuevos fármacos contra la alopecia, basados en esta investigación, está más cercana.









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