Famosos como el multimillonario Donald Trump y el actor Nick Nolte sufren el síndrome del pelo rebelde o cabello impeinable (SCI). Solo hace falta ver algunas imágenes para apreciar algunos de los síntomas: el cabello crece descontrolado, en varias direcciones. Resulta difícil de moldear, peinar y desenredar. Se trata de una displasia poco habitual del tallo piloso del cuero cabelludo, incómoda y poco estética para quien la padece.

El síndrome del cabello impeinable (Pili trianguli et canaliculi) se engloba en el grupo de enfermedades conocidas como displasias pilosas, que afectan a la estructura del cabello y tienen un origen genético. Parece que se debe a una mutación en un gen que todavía no ha sido identificada. Buena parte de los casos son esporádicos, sin antecedentes familiares conocidos. Sin embargo, en ocasiones, cuando se examina el cabello de los familiares sin síntomas aparentes, se descubren las alteraciones microscópicas características. En estos casos, la herencia de esta mutación puede ser autosómica dominante (basta con que se haya transmitido el gen anormal de uno de los padres).

Aun así, todavía se desconoce qué determina la mutación genética causante de esta enfermedad rara. De hecho, el doctor Ramón Grimalt, coordinador de dermatología de la Universidad Internacional de Barcelona, presidente del Grupo Español de Tricología y miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), lleva a cabo una investigación, en colaboración con científicos de la universidad de Bon, que contribuya a determinar las causas.

Pelo seco, que parece "alambre"

El síndrome del pelo impeinable es una enfermedad rara que afecta el tallo piloso del cuero cabelludo. Esta anomalía se caracteriza por cabello seco, rizado, de color marrón claro o rubio, de aspecto desordenado, y se proyecta hacia afuera del cuero cabelludo, en diferentes direcciones. El pelo crece de forma lenta, pero no es frágil ni quebradizo. Eso sí, el proceso de peinado se convierte en una tortura.

Los cabellos con SCI no son como el resto. A simple vista parecen "alambre". Bajo un microscopio, los mechones presentan forma triangular o de corazón en la sección transversal, así como una ranura longitudinal en forma de canal en una o dos superficies. Cuando esta apariencia se confirma, como mínimo, en el 50% del cuero cabelludo, nos hallamos ante un caso de síndrome de cabello impeinable.

Por el contrario, el tallo piloso de un cabello sano posee una forma estándar, por eso se puede moldear y controlar. Por ejemplo, el del pelo rizado es aplanado; mientras que el de cabello liso es ovalado. Eso no sucede con el cabello rebelde.

Cómo tratar el síndrome del cabello impeinable

Esta anomalía suele originar problemas únicamente en el cuero cabelludo, visibles a partir de los tres meses de edad. Con los años y la producción de sebo en la cabeza, los síntomas se suavizan y mejoran durante la pubertad. Se aconseja el uso de champú de piritionato de zinc -ingrediente antibacteriano y antifúngico de aplicación en casos de dermatitis seborreica-, así como de cepillos suaves, acondicionadores y mascarillas con efectos hidratantes.

En algunos casos, se han incorporado suplementos de biotina -contra la pérdida del cabello y las uñas quebradizas- provocando un presumible crecimiento del pelo cuatro meses después. En realidad, todos estos productos ayudan aunque no existe un tratamiento específico para este proceso benigno.

A las personas con cabello rebelde, también se les recomienda evitar el uso de secador, si ello fuera posible. De lo contrario, se debería emplear a temperatura baja. Y eludir la exposición prolongada al sol, ya que reseca y resta vitalidad al pelo.









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