La dermatitis de contacto profesional es una de las enfermedades relacionadas con el trabajo más común en el mundo desarrollado y es causada por una serie de situaciones en el trabajo como frecuente lavado de manos o la exposición a sustancias irritantes o alérgicas. Un gran número de peluqueros no reclama su incapacidad o prestación por la dermatitis de contacto profesional, según un estudio reciente.

El estudio dirigido el Dr. Tessa Keegel de la Universidad de Monash y otros, comparó los datos de enfermedades diagnosticadas por dermatitis de contacto profesional en peluquería 1993-2009 en Australia. El Dr Keegel dijo que durante un período de 17 años, 157 peluqueros y aprendices de peluquería fueron diagnosticados con dermatitis de contacto profesional. "Durante este mismo período de tiempo, los datos del seguro mostraron sólo 46 reclamaciones de indemnización de los trabajadores por dermatitis de contacto profesional, menos de un tercio de los casos diagnosticados. Teniendo en cuenta que sólo un pequeño porcentaje de los peluqueros con este problema acuden a un dermatólogo, la verdadera diferencia entre reclamaciones y casos confirmados es probable que sea mucho mayor." El estudio encontró que la discrepancia entre el elevado número de casos diagnosticados y el bajo número de reclamaciones presentadas por dermatitis de contacto profesional es similar a los resultados en el Reino Unido y Dinamarca.

Dermatitis de contacto alérgica

Este tipo de dermatitis de contacto se produce por una reacción de hipersensibilidad retardada. Es el segundo tipo más común de dermatitis de contacto, y está provocada por la exposición a una sustancia o material al que el paciente se ha vuelto alérgico. La reacción alérgica no suele aparecer de forma inmediata, es necesario un tiempo de exposición a la sustancia y la erupción surge de 24 a 48 horas después de la exposición. La inflamación de la piel varía desde una irritación leve y enrojecimiento hasta úlceras abiertas, dependiendo del tipo de sustancia, la parte afectada del cuerpo y su sensibilidad. En contactos previos con la sustancia el sujeto se va sensibilizando, hasta que llega un momento en que desarrolla el eczema de forma más o menos virulenta.

Origen

Los productos capaces de producir alergia se denominan alérgenos. Su lista es interminable. Los más frecuentes son:

  • Níquel: presente en los productos de bisutería y en algunos metales. Hay un 5% de la población sensibilizada al níquel.
  • Cobalto: puede participar en una alergia cruzada con el níquel, al que se encuentra muchas veces asociado.
  • Cromo: se encuentra ampliamente extendido por la naturaleza y se utiliza en industrias de la piel, fotográfica, del acero, tintes, y en la construcción, donde el cromo se puede encontrar asociado al cobalto y al níquel, provocando la dermatitis alérgica por cemento. También está presente en algunos pigmentos azules con lo que hay que tener mucho cuidado con los tatuajes.
  • Mercurio: utilizado mucho en el ámbito sanitario, pero también en la fabricación de desinfectantes, cosméticos, amalgamas dentales, pesticidas.
  • Cosméticos, bálsamo del Perú, tintes de peluquería, perfumes, colonias... Contienen muchas veces sustancias con poder alergénico.
  • Gomas y látex: por su amplio uso, cada vez generan más alergias. Guantes, botas, productos médicos de protección, preservativos, ropa íntima, zapatillas deportivas... Las fuentes de contacto son innumerables.
  • Hiedra, encina, zumaque venenoso y otras plantas: pueden tener un potente efecto irritativo y alérgico.
  • Medicamentos antibióticos, especialmente los aplicados a la superficie de la piel (tópicos anestésicos tópicos
  • Otros medicamentos.
  • Telas y ropa.
  • Detergentes.
  • Disolventes.
  • Adhesivos.
  • Fragancias, perfumes.
  • Otras sustancias y químicos.
  • Factores predisponentes.

Factores que favorecen a la dermatitis de contacto

Existen una serie de factores favorecedores para el desarrollo de dermatitis de contacto. Entre los más importantes se encuentran:

  • Capacidad de la sustancia para penetrar la piel y producir alergia.
  • El daño previo de la piel (la dermatitis de contacto es más frecuente por ejemplo, en niños con dermatitis atópica que ya tienen de por sí la piel alterada y a través de ella pueden penetrar los alergenos).
  • Grado de sequedad o hidratación de la piel.
  • Factores genéticos.
  • Grado de humedad y temperatura ambientales.

En España

El doctor Agustín Sansosti del Servicio de Alergología Hospital Universitario Vírgen de la Arrixaca, Murcia, asegura que "en España tanto la dermatitis irritativa como la alérgica, constituyen la enfermedad profesional más frecuente entre los profesionales de peluquería, y en muchos casos coexiste con enfermedad respiratoria". Se calcula que aproximadamente el 20% de los profesionales de peluquería sufre algún tipo de trastorno cutáneo relacionado con su profesión. Predomina la dermatitis de contacto irritativa, que constituye cerca del 70% de los casos. Los agentes causantes son:

  • P-Fenilediamina (en tintes).
  • Persulfatos (en decolorantes).

Tratamiento y prevención

A todo profesional de peluquería con trastornos cutáneos se le deben realizar pruebas de alergia. En cuanto al tratamiento, éste no difiere del resto de enfermedades alérgicas, tratando de reducir la exposición y administrando los tratamientos farmacológicos. El pronóstico es en general malo. Muchos profesionales, a pesar del tratamiento y medidas referidas a evitar las posibles fuentes alérgicas,continúan presentando síntomas y se ven obligados a abandonar su trabajo. Se calcula que un 20 % de estos profesionales tienen que dejar su profesión por problemas de salud. En concreto, entre un 35% y el 50 % de los profesionales afectados ha tenido que abandonar su trabajo.

Según un estudio reciente, un gran número de peluqueros no reclama su incapacidad o prestación por la dermatitis de contacto profesional.

Los peluqueros son particularmente susceptibles debido a la cantidad de tiempo que pasan con sus manos en agua, expuestos a productos químicos tales como soluciones de la permanente, blanqueadores y tintes para el cabello, así como sudoración causada por el uso de guantes estancos durante largos períodos de tiempo. Los problemas de la piel tienen una alta incidencia en jóvenes peluqueros lo que sugiere que muchos desconocen el riesgo y están mal equipados.

Las investigaciones anteriores sugieren que la dermatitis de contacto profesional es más común en las mujeres que en los hombres, sin embargo, cuando se observan todas las ocupaciones, la mayoría de las reclamaciones las realizan los hombres. Algunos peluqueros también pueden trabajar por cuenta propia y, por lo tanto, no están incluidos en las estadísticas laborales. El miedo a perder el empleo puede también influir, sobre todo entre los aprendices y los trabajadores a tiempo parcial. "Se necesitan mayores esfuerzos para reducir la incidencia de dermatitis de contacto profesional en peluquerías, particularmente en los trabajadores más jóvenes, y para garantizar que los peluqueros con dermatitis de contacto profesional son conscientes de sus derechos", dijo el Dr. Keegel.

Enfermedad profesional

Cuando un trabajador contrae una enfermedad como consecuencia de su trabajo, ésta puede ser declarada enfermedad profesional.

Cuando un trabajador está de baja por una enfermedad profesional tiene derecho a:

» Asistencia sanitaria: para recuperar la salud, tanto si son prescripciones farmacéuticas, como intervenciones quirúrgicas, terapias... Además de derecho a prótesis y sillas de ruedas y demás medios necesarios, en caso de ser necesarios. En caso de algunas deformaciones puede incluir cirugía reparadora o plástica.

A todo profesional de peluquería con trastornos cutáneos se le deben realizar pruebas de alergia. Se calcula que un 20 % de estos profesionales tienen que dejar su profesión por problemas de salud.

» Prestación por Incapacidad Temporal: se tiene derecho a la IT desde el primer día después de la baja y se cobrará siempre el 75% de la base reguladora. Puede derivar en una Incapacidad Permanente . No es necesario tener cotizaciones previas para poder cobrar esta prestación. El día de la baja deberá ser pagado el salario por el empresario.

» En el caso de lesiones permanentes no invalidantes: se tiene derecho a una indemnización.

» En caso de muerte del trabajador: derecho a una indemnización.

» Si no se estaba dado de alta en la Seguridad Social, se considerará que se estaba de alta de pleno derecho.

» Si por la enfermedad no se puede seguir realizando el trabajo habitual, la empresa deberá buscar un puesto adaptado sin bajar el salario.

Además la empresa puede incurrir en otras responsabilidades en el caso de no cumplir con la normativa para prevenir este tipo de enfermedades.

El listado de enfermedades profesionales está descrito en el Real Decreto 1299/20016. Este listado está clasificado en seis grupos:

  • Grupo 1, las causadas por agentes químicos.
  • Grupo 2 por agentes físicos.
  • Grupo 3 por agentes biológicos.
  • Grupo 4 por inhalación de sustancias y agentes no incluidos en el resto de grupos.
  • Grupo 5 enfermedades de la piel causadas por sustancias y agentes no incluidos en los grupos anteriores.
  • Grupo 6 las causadas por agentes carcinogénicos.
Cuando un trabajador contrae una enfermedad como consecuencia de su trabajo, ésta puede ser declarada enfermedad profesional.

La dermatitis de contacto se ha controlado más en los tiempos modernos dados los avances terapéuticos y la higiene laboral además de los elementos protectores que han ido surgiendo, también en las formulaciones cosméticas que evitan sustancias químicas de las que se ha comprobado su carácter dañino para la salud. Sin embargo, cada caso debe ser estudiado en función de la respuesta específica del individuo alérgeno a la sustancia irritante.

Cuando a pesar de los tratamientos o los medios preventivos, la lesión persiste con carácter grave, o se producen o prevén secuelas importantes la incapacidad estaría totalmente justificada.
En otras ocasiones la invalidez se plantea como consecuencia de las lesiones secundarias relevantes, que se ven agravadas como resultado de la exposición habitual al riesgo.
En estos casos no se discute el nexo de causalidad entre dermatitis y contacto, sino con las secuelas producidas que resultan incompatibles con el trabajo.
La dermatitis generalmente cuando produce invalidez genera frecuentemente incapacidades permanentes totales para el trabajo habitual, siendo excepcionales las situaciones de incapacidad absoluta.









Recomendamos