La autoridad sanitaria francesa ha dado un paso más en el control de los ftalatos, una familia de sustancias químicas derivadas del ácido ftálico ampliamente utilizadas para aportar flexibilidad a los plásticos y como disolventes en productos de uso cotidiano. El objetivo es evitar que compuestos aún no regulados sustituyan a otros ya prohibidos o restringidos, pese a poder presentar riesgos similares.
En los últimos años, estos compuestos han sido objeto de un escrutinio creciente debido a la preocupación por sus posibles efectos adversos sobre la salud humana y el entorno. Actualmente, trece ftalatos de cadena media (con cadenas de carbono de cuatro a seis átomos) están prohibidos o limitados en la Unión Europea por su clasificación como tóxicos para la reproducción. De ellos, cuatro están reconocidos además como disruptores endocrinos para la salud humana y dos como perjudiciales para el medio ambiente.
Sin embargo, otros ftalatos todavía no regulados podrían emplearse como alternativas. Según un análisis científico reciente, estas sustituciones podrían conllevar efectos toxicológicos comparables, lo que abriría la puerta a las denominadas “sustituciones lamentables”.
Para anticiparse a este escenario, la Agencia Francesa de Seguridad Alimentaria, Ambiental y Laboral (ANSES) ha propuesto clasificar más de cuarenta ftalatos como tóxicos para la reproducción y disruptores endocrinos, tanto en lo relativo a la salud humana como al impacto ambiental.
En los últimos años, estos compuestos han sido objeto de un escrutinio creciente debido a la preocupación por sus posibles efectos adversos sobre la salud humana y el entorno.La recomendación incluye también la clasificación de mezclas que contengan varios ftalatos. La agencia subraya que, cuando las sustancias comparten un modo de acción similar, “la toxicidad de la mezcla equivale a la suma de las toxicidades individuales”, lo que refuerza la necesidad de una evaluación conjunta.
Para sustentar su propuesta, la ANSES ha extrapolado datos toxicológicos ya conocidos de determinados ftalatos a otros estructuralmente similares que carecen de estudios completos. En el ámbito de la salud humana, se ha apoyado en investigaciones que muestran que estos compuestos pueden alterar el desarrollo del sistema reproductor masculino mediante un mecanismo de disrupción endocrina.
Consulta pública en curso
La agencia francesa ha remitido a la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) el expediente científico que respalda su propuesta de reclasificación de los ftalatos de cadena media. El documento se encuentra abierto a comentarios públicos hasta el 27 de marzo. Una vez finalizado este periodo, la ANSES analizará y responderá a las observaciones recibidas.
Posteriormente, el expediente —junto con las aportaciones recopiladas— será evaluado por el Comité de Evaluación de Riesgos de la ECHA, que emitirá un dictamen técnico. A partir de esta valoración, la Comisión Europea podrá elaborar los textos legislativos pertinentes para modificar el Reglamento CLP (Clasificación, Etiquetado y Envasado de Sustancias Químicas).
El Reglamento CLP tiene como finalidad garantizar la protección de trabajadores, consumidores y medio ambiente frente a los riesgos asociados a sustancias químicas, identificando claramente los peligros derivados de sus propiedades fisicoquímicas y de sus efectos sobre la salud y el entorno.