Masajes de serpientes contra el estrés
Un spa indonesio realiza masajes con pitones que llegan a medir hasta 1,8 metros de largo. Su oferta atrae a un número regular de clientes, la mayoría turistas extranjeros que buscan sensaciones fuertes
-
Una nueva temporada repleta de oportunidades
-
L'Oréal enfrenta seis demandas por contaminación con benceno en tratamientos contra el acné
El Panel Judicial de Litigios Multidistritales de Estados Unidos comenzará audiencias sobre las demandas a finales de mes
-
Sirion: una nueva dimensión en radiofrecuencia
Descubre la tecnología de radiofrecuencia más avanzada en Beauty Contact Andalucía-Málaga de la mano de Sayton Medical, próximos 23 y 24 de noviembre de 2025
-
In-cosmetics Global 2026: cinco tendencias que están redefiniendo la cosmética
París será, del 14 al 16 de abril, el punto de encuentro de la innovación cosmética internacional.Ingredientes de nueva generación, longevidad, biotecnología, sostenibilidad y sensorialidad
-
CONCURSO BEAUTY MARKET ESTÉTICA
Beauty Market y Janssen regalan 6 packs de cosmecéuticos profesionales para una piel más luminosa, hidratada y rejuvenecida
La cosmecéutica alemana pionera en combinar principios activos farmacéuticos y cosméticos reúne seis tratamientos de alta eficacia para el cuidado integral de la piel.
El curioso tratamiento se realiza en un spa indonesio. Las pitones se enroscan sobre el estómago del cliente, acarician su cuello, levantando de vez en cuando la cabeza y sacando la lengua bífida con un silbido agudo.
Según afirma el gerente del spa, el masaje con serpientes no es peligroso. Dura unos 90 minutos y cuesta 480.000 rupias indonesias (32 euros).
"Es una sensación única", explica con una gran sonrisa Feri Tilukay mientras tres pitones de casi dos metros recorren su cuerpo. "Te da una descarga de adrenalina", cuenta este experto en contabilidad tumbado en la camilla de masaje del "Spa y reflexología tradicionales de Bali" que, pese a su nombre, se encuentra en Yakarta, la capital de Indonesia.
Con unos pantalones cortos como única protección, el veterano, que ya se ha dado otros dos masajes de este tipo, parece completamente relajado mientras Jasmine, Muscle y Brown serpentean por su cuerpo.
Las pitones, que pueden llegar a medir 1,8 metros de largo, a veces se relajan y se quedan dormidas sobre el vientre del cliente; es entonces cuando dos asistentes que vigilan a los reptiles se encargan de despertarlas para que vuelvan al trabajo.
La mayoría de los clientes que piden este tipo de masaje son turistas extranjeros que buscan sensaciones fuertes. Y aun así también escasean.
Feri Tilukay es uno de los pocos indonesios que se atreven con "el masaje de serpientes". La mayoría de los clientes son turistas extranjeros que buscan sensaciones fuertes. Y aun así también escasean.
"Tenía fobia a las serpientes", explica Feri Tilukay. "Pero tras haber recibido este tratamiento varias veces, la fobia comenzó a desaparecer. Ahora me gustan", dice, sin que parezca molestarle el deslizamiento por su cuerpo de la piel fría y escamosa de los reptiles.
El masaje, de 90 minutos y que cuesta 480.000 rupias indonesias (32 euros), no es peligroso, afirma el gerente del spa Paulus Abraham. Se desinfectan los reptiles con antiséptico antes de colocarlos sobre el cuerpo del cliente y se les tapa la boca con cinta adhesiva de modo que sólo puedan sacar la lengua.
El tratamiento irrita a los defensores de los animales. La Red de Ayuda a los animales de Yakarta lo ve como una explotación.
El masaje de serpientes no es el único tratamiento insólito de este spa. Además de las clásicas envolturas corporales de chocolate, café y mango, el centro propone a los clientes masajes con helado de fresa, caracoles, queso, mantequilla, mayonesa, pelotas de golf, bolas de billar e incluso guantes de boxeo.
El 'masaje corporal por un mono de la selva' consiste en una palpación realizada por una masajista disfrazada de gorila. El spa asegura que esta "vuelta a la naturaleza" facilita la circulación sanguínea y la estimulación corporal.
El masaje de serpientes se da desde hace un año y atrae a "un número regular de clientes", asegura el gerente. Pero el tratamiento irrita a los defensores de los animales. La Red de Ayuda a los animales de Yakarta lo ve como una explotación.
"No consideramos a las serpientes como empleados. Las tratamos como amigos o familiares", se defiende el gerente del spa. "Las besamos, las abrazamos, las tratamos como es debido", asegura.
Recomendamos












