Velo de colágeno: una segunda piel extrahidratante, nutritiva y reafirmante
Este tratamiento facial, cada vez más solicitado en centros de estética, aporta hidratación intensa, nutrición y firmeza gracias a una mascarilla que actúa como una auténtica segunda piel.
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El velo de colágeno se ha consolidado como uno de los tratamientos estrella en cabina por su capacidad para ofrecer resultados visibles desde la primera sesión. Indicado para todo tipo de pieles, destaca por su acción hidratante, nutritiva y reafirmante, ayudando a mejorar la elasticidad cutánea y a suavizar la apariencia de las arrugas.
La facialista Pilar Gaudí, del centro de estética granadino Nina Merli, trabaja este tratamiento en sus centros con un velo compuesto por fibras puras de colágeno, proteínas de seda y ácido hialurónico, una combinación que potencia la hidratación profunda y favorece una epidermis más flexible y luminosa.
Hidratación profunda y efecto tensor
Gracias a su alto poder de adhesión, la mascarilla se adapta al rostro como una segunda piel, facilitando la absorción de los activos y prolongando sus efectos. Entre sus beneficios destacan:
- Nutrición intensa de la epidermis.
- Aumento de la elasticidad y firmeza.
- Disminución de la profundidad de las arrugas.
- Efecto calmante frente a irritaciones y agresiones externas.
- Mejora del tacto y aspecto aterciopelado.
Además de su acción rehidratante, el tratamiento contribuye a restaurar el equilibrio cutáneo y a reforzar la barrera de la piel frente a factores ambientales como la radiación UV.
Tres activos clave para la regeneración
La eficacia del velo reside en la sinergia de tres ingredientes fundamentales:
- Colágeno puro, responsable de aportar firmeza y mantener la flexibilidad de la piel.
- Proteínas de seda (sericina y fibroína), que hidratan y nutren en profundidad.
- Ácido hialurónico, con capacidad para captar y retener agua en la dermis, mejorando la elasticidad y el confort cutáneo.
Esta combinación favorece la activación del proceso de regeneración y proporciona una piel visiblemente más elástica y revitalizada.
Duración y protocolo recomendado
El tratamiento tiene una duración aproximada de 50 minutos. Para optimizar la absorción de los activos, se aconseja realizar previamente una limpieza facial en la primera sesión. La combinación de ambos servicios puede extender la experiencia hasta una hora y media.
La limpieza no solo elimina impurezas, células muertas y comedones, sino que también activa la renovación celular, preparando la piel para recibir mejor los principios activos. Aunque los efectos hidratantes se aprecian desde la primera aplicación, para lograr resultados más intensos y duraderos se recomienda un protocolo de cuatro sesiones.
¿Qué es la proteína de colágeno?
El colágeno es una proteína presente de forma natural en nuestro organismo y representa más del 25% del total de proteínas corporales. Su estructura le permite aportar resistencia y consistencia a tejidos y órganos, formando parte de arterias, ligamentos, tendones, huesos y, especialmente, de la dermis.
También es un componente esencial del cabello y las uñas. Con el paso del tiempo, la producción de colágeno disminuye —a partir de los 30 años comienza un descenso progresivo— lo que se traduce en pérdida de elasticidad y mayor flacidez cutánea. De ahí la importancia de tratamientos que contribuyan a reforzar y mantener su presencia en la piel.
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