Hay que recordar que Óscar G. fue premiado como Empresario del Salón del Año en el Global Salon Business Awards. Él y su equipo componen el engranaje de una máquina perfecta. Porque “el equipo humano, totalmente, y con efecto dominó, es vital para el éxito”, asegura este profesional que, desde siempre, tuvo muy claro que su faceta laboral se desarrollaría en la peluquería.
Se preparó concienzudamente. “La vida me sonrió”, comenta Óscar Guinea. “En mi camino se cruzaron personas como Itziar y Maite, directoras con mucho criterio y profesionalidad de nuestros departamentos de Marketing, Calidad, Recursos Humanos y Financiero”.

Hoy, Óscar G. cuenta con nueve salones propios, tres de ellos en franquicia, y una escuela en Vitoria-Gasteiz. Una carrera meteórica hasta alcanzar la excelencia que Óscar nos define como la sabia capacidad de “hacer las cosas bien y a la primera, brindando a nuestros clientes todo lo que esperan de nosotros, y preguntándonos a su vez cómo poder mejorar lo ya realizado”.

Beauty Market: ¿Arte o empresa?
Óscar Guinea: En una mano, creatividad, y en la otra, empresa. “Freno y acelerador”.

B.M.: Si volviera a nacer, ¿repetiría?
Ó.G.: Si naciera de nuevo como Óscar Guinea, lo repetiría todo.

B.M.: ¿Cuáles son sus proyectos más inmediatos?
Los personales, ser feliz junto a Mario y Salomé. Los profesionales, crecer haciendo que todos los grupos de interés tengan beneficios, por supuesto económicos y emocionales.

B.M.: Su mejor recuerdo...
Ó.G.: Ayudar a nacer a Mario.

B.M.: Un sueño por cumplir...
Ó.G.: Siempre he querido hablar un montón de idiomas.

B.M.: Una virtud...
Ó.G.: Prefiero preguntarlo. Dicen mis compañeros: “Es muy trabajador, optimista, muy buen comunicador y tiene un don natural para captar la atención de la gente”.

B.M.: Un defecto...
Ó.G.: La dificultad de decir “NO”.

B.M.: Su compromiso...
Ó.G.: Dar ejemplo.

B.M.: Y la clave del éxito...
Ó.G.: Trabajar con actitud positiva, arriesgar sin miedo a equivocarme y buscar cada día el modo de ser mejor en todos los aspectos.

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