En una época en la que abundan los selfies y el 'postureo', Byrd Mena recomienda naturalidad y ser uno mismo en las redes sociales. El venezolano contagia energía, alegría y empatía al público, y así lo hemos podido ver durante la última Golden Chair International. El fundador de Sharpfade, hace apenas cinco años, supera los 2,5 millones de hashtags utilizados y cuenta con más de 660.000 seguidores en las redes sociales, aunque lo más importante es que tiene los pies sobre la tierra. Desde hace unos años, también es consultor creativo de la firma Wahl y viaja por todo el mundo impartiendo toda clase de formaciones.

A mí me interesa divulgar conocimientos, técnicas y tendencias a la comunidad de barberos, además de organizar giras y eventos. Me veo más como una especie de mánager.

Beauty Market: ¿Qué te parece la Golden Chair International, comparada con otra batallas de barberos?
Byrd Mena: La verdad es que se organizan muchas batallas de barberos; pero no todas son lo bastante buenas. Sobre la Golden Chair International te diría que está muy bien organizada. El local me parece fantástico y también los estands y sus vendedores: tienen algo especial.
Es la primera vez que visito Barcelona y espero conocerla un poco mejor. He viajado a 25 países y el que más me gusta es España, sobre todo Marbella, Málaga y las Islas Canarias.

Beauty Market: Este año eres embajador y speaker de la Golden Chair International. ¿Cómo lo llevas?
Byrd Mena: Soy feliz. Me encanta participar en eventos como este, estar en contacto con las personas... Algunas me conocen; otras no. Pero espero que se lo pasen bien y disfruten de esta experiencia cuando coja el micro.

Beauty Market: Has trabajado como barbero durante nueve años, y lo has dejado apenas tres. ¿Cómo y por qué diste el salto a influencer?
Byrd Mena: En realidad, yo no me considero un influencer, sino más bien un educador con muchos seguidores en Instagram. Aunque tengas muchos followers en las redes sociales, eso no te da derecho influir en otras personas. En este sentido, algunos supuestos influencers no aportan nada bueno. A mí me interesa divulgar conocimientos, técnicas y tendencias a la comunidad de barberos, además de organizar giras y eventos. Me veo más como una especie de mánager.

De pequeño, ya me gustaba animar al resto de compañeros de la escuela. Con el paso de los años, no he cambiado: solo he invitado a otros a entrar en mi mundo. Esa es mi marca personal.

Beauty Market: Acabas de impartir una clase magistral sobre redes sociales, donde has asegurado que "mueven dinero". ¿A qué te refieres? ¿Qué opinas de aquellos que usan las redes solo para construir su marca personal?
Byrd Mena: Yo recomiendo que tengan muy claras las cosas y sepan para qué están en las redes sociales. Algunos las utilizarán para construir su propia marca personal (personal brand); otros para captar clientes y hacer crecer su negocio. Yo recomiendo ser muy constante y tener muy claro aquello que se quiera conseguir. Manejar las redes sociales es muy importante pero no pueden acapararlo todo. Igual en la vida real no estás haciendo bien las cosas. Por ejemplo, conectar con la comunidad de barberos y ofrecer una buena experiencia a los clientes, en lugar de limitarse a mantener o aumentar el número de seguidores.
Constancia y paciencia. Esto choca con la manera de funcionar hoy en día: todo el mundo quiere que las cosas sucedan mañana mismo. Hay que ser uno mismo y a partir de aquí diseñar una historia, una estructura. Y empezar a escribir y escribir: eso es la marca personal. Encontrarte a ti mismo.
De pequeño, ya me gustaba animar al resto de compañeros de la escuela. Con el paso de los años, no he cambiado: solo he invitado a otros a entrar en mi mundo. Esa es mi marca personal.

Beauty Market: Hoy en día, ¿qué suele triunfar más en las redes sociales, además de mostrar el antes y el después de un corte y/o peinado?
Byrd Mena: Por ejemplo, se pueden mostrar las "vibraciones" que hay en esa barbería. Una foto puede apelar a los sentimientos y emociones de quien la vea. En cuanto a los trabajos que les hagas a los clientes, yo no me limitaría a enseñar el antes y el después. Aunque no sean modelos, yo les dejaría vestuario, cambiaría su imagen y les fotografiaría felices con su cambio de look.
Si te tomas el tiempo suficiente para hacer todo esto, conseguirás tres cosas: en primer lugar, el cliente se va a sentir mejor; en segundo lugar, te va a preguntar por la foto y tercero, si le pasas la foto, la va a subir y recomendar tu local en sus redes sociales.









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