La bioestimulación en medicina estética es un conjunto de diversas técnicas que se utilizan rejuvenecer la piel, favoreciendo su regeneración desde el interior. Entre ellos destacan los polinucleótidos, que pueden estimular la producción de colágeno y elastina, activar los mecanismos naturales de reparación de la piel o proporcionar un efecto rejuvenecedor global gracias a la reducción de las líneas de expresión. Los más utilizados son el Ácido Poli-L-Láctico (Sculptra), la Hidroxiapatita de Calcio (Radiesse) y la Policaprolactona (Ellansé).

“La bioestimulación es la clave para mantener una piel joven, sana y radiante. No se trata solo de aplicar tratamientos; el objetivo es activar la regeneración natural de la piel para que recupere su luminosidad y firmeza", explica Myriam Yebenes, CEO del grupo Maribel Yébenes y enfermera dermoestética experta desde hace más de 25 años.

Maribel Yébenes, el grupo de referencia en medicina estética a nivel nacional e internacional, cuenta con tratamientos especializados y diseñados a medida para potenciar los efectos a nivel de regeneración y estimulación que ofrecen de por sí los bioestimuladores.

Skin Regeneration Reset

Este tratamiento se basa en un protocolo de inyectables que combina polinucleótidos con un cóctel vitamínico revitalizante, diseñado para activar los procesos naturales de reparación de la piel. Los polinucleótidos actúan a nivel celular, estimulando los mecanismos biológicos responsables de la regeneración cutánea y creando un entorno óptimo para que la piel se recupere tras periodos de estrés, agresiones externas o desgaste.

Cómo actúan los polinucleótidos

Los polinucleótidos trabajan directamente sobre la regeneración tisular: reparan el ADN celular dañado, reactivan los fibroblastos y favorecen la producción de colágeno y elastina. Además, ejercen un potente efecto antiinflamatorio y mejoran la microcirculación, lo que se traduce en una piel más fuerte, equilibrada y preparada para absorber los nutrientes que completan el tratamiento. El resultado es una regeneración profunda, no solo superficial.

Paso a paso

El tratamiento se organiza en un protocolo por sesiones, adaptado a las necesidades de la piel y al grado de regeneración que se quiera conseguir. En una primera fase, se realiza una valoración personalizada para determinar el estado cutáneo y definir el número de sesiones recomendadas.

Cada sesión consiste en la aplicación de polinucleótidos mediante microinyecciones, trabajando las zonas a tratar de forma precisa y controlada.

Cada sesión consiste en la aplicación de polinucleótidos mediante microinyecciones, trabajando las zonas a tratar de forma precisa y controlada. Este paso activa los procesos de regeneración celular, estimula la reparación del tejido y mejora progresivamente la calidad de la piel desde el interior. La técnica es mínimamente invasiva y permite una recuperación rápida.

Resultados

El tratamiento se plantea como un plan progresivo, ya sea en sesiones individuales o en formato bono, para potenciar y consolidar los resultados. Con cada sesión, la piel refuerza su capacidad de autorregeneración y se consigue una mejora acumulativa en textura, luminosidad y firmeza.

  • Los resultados son progresivos y visibles a partir de la semana 2, cuando se produce un efecto buena cara en el que la luminosidad se adueña de la piel.
  • Entre las semanas 3 y 4 se empieza a estimular la producción del colágeno, lo que mejora progresivamente las líneas de expresión finas.
  • Los resultados más visibles llegan de la semana 5 a la 6, cuando la piel ya se encuentra regenerada desde el interior y adopta una textura de porcelana.
  • Para conseguir un efecto óptimo que dure entre 6 y 12 meses, lo más recomendable es realizar una sesión cada 2-3 meses y reforzar el tratamiento cada 6, una vez finalizado.








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