La compañía química con sede en Brasil, Braskem, lanza la una cera de polietileno (PE) de origen renovado.

Utilizado en la producción de cosméticos, adhesivos, recubrimientos y diversos compuestos, el producto se utiliza comúnmente como agente modificador de la viscosidad en diversas formulaciones.

Una activo que reduce la huella de CO2, producido a partir de la caña de azúcar

La nueva cera de polietileno tiene las mismas propiedades y ofrece el mismo rendimiento que la versión hecha de PE a base de fósiles.

Producida a partir de etanol de caña de azúcar, la nueva solución implica una menor huella de CO2, es reciclable y tiene aplicaciones en múltiples mercados.

La fabricación de polietileno renovable a partir de etanol genera un ahorro energético de alrededor del 80% respecto a las rutas tradicionales.

Esta innovación se suma al portafolio de base biológica 'Soy verde' de Braskem, que comprende productos de fuentes renovables y recicladas que van más allá de las resinas tradicionales a base de aceite, representando el compromiso de la firma con la economía circular.

Según Braskem, el polietileno de base biológica que se utiliza para producir la cera de PE renovable es capaz de absorber dióxido de carbono de la atmósfera durante su ciclo de producción. Además, la producción de polietileno renovable a partir de etanol ahorra un 80% de energía en relación a las rutas de producción tradicionales.

"Trabajamos cada día movidos por el objetivo de combinar la innovación y el desarrollo sostenible para crear un mejor impacto en el planeta y la sociedad. Este nuevo lanzamiento es un resultado más de nuestro esfuerzo por descarbonizar nuestra cadena de valor de negocio", ha dicho Gustavo Sergi, director de Negocios de Químicos Renovables de Braskem.









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