Comenzó trabajando en el mundo de la moda, pero pronto le llegó la oportunidad de trabajar en el mundo audiovisual, del cual se enamoró. Ha colaborado en infinidad de proyectos, series de televisión como Herederos, Tierra de Lobos, La Corona Partida, y largometrajes, entre los que se incluyen Mi Gran Noche, La Duquesa y Las Brujas de Zugarramurdi, película con la que ganó en 2014 el Goya al Mejor Maquillaje. Recientemente ha rodado Pieles, de Eduardo Casanova, que se ha estrenado en la Berlinale. Actualmente dirige además Monster Estudio, un espacio donde imparte cursos profesionales y realiza sus proyectos personales.

Esta es una profesión en la que jamás dejas de aprender y en la que todo el rato te enfrentas a la autocrítica y al miedo, y creo que la gente no conoce realmente el trabajo que hay detrás.

Beauty Market: ¿Cuáles son las principales características de los productos Graftobian para maquillaje? ¿Por qué los recomendarías?
Lolita: En primer lugar decir que nunca recomendaría un producto que no tuviera una alta calidad y Graftobian la tiene, y mucha. Para mí esta marca supuso una revolución, poder tener tanto material en tan poco espacio gracias a sus superpaletas HD, y poder clavar el tono de piel exacto de cualquier persona me fascina. Llevo trabajando con esta marca casi 6 años y en todo este tiempo no han parado de sorprenderme sus productos y su versatilidad. Puedo cubrir perfectamente todas las necesidades que se plantean en mi trabajo, ya sea una producción de cine o una alfombra roja.

B.M.: ¿Qué se debe tener en cuenta a la hora de maquillar en HD (High Definition) y FX?
L.G.: La alta definición te permite jugar con las texturas de la piel como nunca antes se había hecho y eso te da una libertad infinita para crear. Todo se ve y gracias a ello puedes crear un mundo de personajes solo basándote en pequeñas texturas o correcciones. Maquillar en alta definición conlleva un trabajo muy minucioso, tanto para realizar un beauty o FX. Siempre recomiendo tener muy presente el objetivo final, la imagen que deseas conseguir y luego ir seleccionando los materiales que necesitas para alcanzarla. Al tener tanta calidad de imagen cada producto te aporta una textura, temperatura o duración diferente.
Igual que es fácil jugar, es fácil cometer errores. No todas las bases de maquillaje nos permiten trabajar en alta definición, ese suele ser el error más habitual. Hay que tener los productos adecuados.
Realizo los maquillajes de belleza con aerógrafo ya sea para cine o alfombra roja. Este tipo de maquillaje me permite corregir e iluminar el rostro de una forma natural pero muy efectiva y con una larga duración sin grandes cantidades de producto. Es como hacer photoshop en la piel.
Los efectos han de ser muy naturales en el caso de trabajos en FX, como ambientación, rasguños, salpicaduras, sangres, todo tiene que parecer muy natural. Normalmente aprovecho el último retoque en set para aplicar todo aquello que quiero que quede con una textura fresca (sudor, sangre, lágrimas, etc). Suelo utilizar materiales de larga duración con base de alcohol para todo el tema de los FX, eso me ayuda a que todo quede con una textura más realista, ya que se funde totalmente con la piel.

B.M.: ¿Qué diferencias hay entre este tipo maquillaje y otro más convencional?
L.G.: Para mí todo es alta definición ¡Ya no hay diferencia! El concepto de otro maquillaje más convencional creo que ya no existe. Tenemos teléfonos que pueden rodar una película y montarla. Estamos acostumbrados a ver imágenes en alta calidad, ya sea de una modelo con maquillaje de millones de glitters, o una chica con una belleza natural increíble y una cara lavada sorprendentemente atractiva. Creo que vivimos en una época en la que para el maquillador ya no hay normas, solo conceptos, y trabajar en alta definición te permite tener una libertad mayor.

Ganar el Goya al Mejor Maquillaje fue una experiencia inolvidable y única en mi vida. Se siente un agradecimiento inmenso hacia todas las personas que han confiado en ti, desde Álex de la Iglesia, obviamente, hasta mi madre y mi padre que me han ayudado mucho, o mi chico que siempre me anima y me soporta cuando tengo un rodaje difícil.

B.M.: Ganaste un Goya al Mejor Maquillaje en 2014 por Las Brujas de Zugarramurdi, ¿Qué se siente al ganar este premio?
L.G.: Creo que a día de hoy todavía no me lo creo. Fue una experiencia inolvidable y única en mi vida. Se siente un agradecimiento inmenso hacia todas las personas que han confiado en ti, desde Álex de la Iglesia obviamente, hasta mi madre y mi padre que me han ayudado mucho, o mi chico que siempre me anima y me soporta cuando tengo un rodaje difícil... Son muchos días fuera de casa perdiéndome momentos importantes de la vida y de repente, cuando ocurre algo así, hace que al menos todo tenga una pizca de sentido y te motiva a seguir a adelante, a amar todavía más lo que haces.
También lo fue compartir ese Goya con mis compañeros Paco Rodríguez, Saray Rodríguez y Nuria Vela a los que conozco y admiro desde hace muchos años y que hicieron un trabajo magnífico fue un regalo. A partir de ahora el reto es mayor y la exigencia también.

B.M.: ¿Qué fue lo más duro en el trabajo de maquillaje de Las Brujas de Zugarramurdi?
L.G.: Las Brujas de Zugarramurdi es un regalo para el departamento de maquillaje ya que tiene de todo, pero fue una película dura en general para todos los departamentos.
Creo que lo más duro fue que empezamos la película por una de las secuencias finales con la salida de los protagonistas y todas las brujas persiguiéndolos. Eso nos llevó mucho trabajo, no solo por ser el primer día de rodaje y enfrentarnos a 400 brujas de figuración y al menos ocho actores protagonistas con el último maquillaje de la película, sino porque significaba que todos nuestros procesos de maquillaje irían al revés.
Siempre es más fácil destruir el aspecto de una persona a medida que van ocurriendo los acontecimientos, pero esto ocurrió justo al contrario. Creo que eso fue lo más difícil. Con ayuda de mi compañera Saray Rodríguez fuimos diseñando todos los procesos de los personajes, imaginándonos cómo serían.

Maquillar en alta definición conlleva un trabajo muy minucioso, tanto para realizar un 'beauty' o 'FX'. Siempre recomiendo tener muy presente el objetivo final, la imagen que deseas conseguir y luego ir seleccionando los materiales que necesitas para alcanzarla.

B.M.: Cuéntanos de manera general, ¿Cómo es un día normal de rodaje? ¿Y cuántas horas de maquillaje necesitan los actores cada día en una película?
L.G.: Bueno, normalmente se suele empezar muy temprano, 6:30 o 7:00 de la mañana. Hay que tener en cuenta que maquillaje, peluquería, vestuario, dirección y producción son departamentos que siempre entran antes que el resto del equipo. El proceso de maquillaje suele variar según la caracterización del personaje. Un maquillaje de belleza suele ser 20 minutos mientras que caracterizaciones con aplicación de barbas o FX llevan más tiempo. He tenido procesos de una hora hasta cinco horas dependiendo del grado de caracterización. En peluquería y vestuario pasa lo mismo, varia en cuestión de la caracterización. Hay un compañero de dirección que coordina la llegada y el pase de cada actor a cada departamento. Su función es imprescindible y llega ser uno de tus mejores compañeros dentro de un rodaje.
En proyectos de época como han podido ser Isabel, La Corona Partida o La catedral del Mar los procesos de todos los departamentos siempre eran más largos o incluso dobles, ya que había casos en que los actores se maquillaban, vestían, peinaban y volvían a pasar por vestuario para ambientar y otra vez por maquillaje para comprobar que la ambientación de maquillaje va en coherencia con la de vestuario y retocar en caso de que fuera necesario.
Una vez que el actor está listo entra sonido y coloca los micros inalámbricos que van camuflados entre el vestuario. El actor se va a pase de texto con el director, el script y un auxiliar de dirección, mientras el equipo prepara el set de rodaje, luces, decoración...
Mientras en maquillaje seguimos con procesos de los siguientes actores que entran a rodar, mientras un compañero se prepara para entrar al set.
A pesar de ser un equipo muy grande todos trabajamos muy unidos y con mucho respeto hacia el trabajo del compañero. Eso es una de las cosas que más me gustan de mi trabajo, ese sentimiento es muy especial.

B.M.: Concretamente para la película Pieles, ¿Cómo se ha desarrollado el trabajo de maquillaje?
L.G.: En esta película había dos equipos de maquillaje. Makeup Fx, dirigido por Óscar del Monte, que diseñó todas las prótesis de la película y se encargó junto con su equipo de realizar los maquillajes que se pueden ver en Ana Polvosora haciendo del personaje de Samantha, con una malformación de aparato digestivo; Candela Peña con su cara deforme o Jon Kortajarena con todo el cuerpo quemado. Óscar hizo el corto de Eat My Shit de donde surgió años más tarde Pieles. El otro equipo dirigido por mí trabajaba todo el resto de personajes que no sufrían malformaciones. Basamos todo el concepto de maquillaje en la textura de piel de nuestros personajes, según su estado emocional o social. Así, la persona que lleva una vida insana tendrá una textura fea de piel llena de marcas y venas. Los maquillajes son todo un reto; ya que nada está ordenado: labios mal perfilados, bocas torcidas, sombras asimétricas, manchas de máscaras de pestañas, correctores fuera de lugar... todo muy desectructurado. Fue mi personal homenaje a Van Smith, maquillador de las películas de John Waters y el creador del maquillaje de Divine.

B.M.: ¿Qué tendencias en maquillaje prevés?
L: Creo que el boom de las mascarillas cosméticas va a hacer que nuestra piel esté más cuidada, así que nos agradará tener una sensación de naturalidad en la piel. Mi recomendación: usar bases con texturas naturales y coloretes irisados en tonos melocotón apenas imperceptibles, aplicados como rubor acompañado de pestañas hidratadas y naturales definidas y sin pegotes. ¡Los colores en bloque en labios sigue siendo muy top!

Normalmente se suele empezar muy temprano, 6:30 o 7:00 de la mañana. Hay que tener en cuenta que maquillaje, peluquería, vestuario, dirección y producción son departamentos que siempre entran antes que el resto del equipo.

B.M.: ¿Hay muchas diferencias entre cómo se maquillan las mujeres en España y en otros países?
L.G.: En España cada vez se adquiere una mayor cultura en el maquillaje, pero, sin duda, en otros países hace siglos que han roto todas las barreras. Las españolas no suelen arreglarse mucho. Londres por ejemplo es una ciudad donde puedes encontrar mil tendencias de maquillaje desde grunge, punk, góticos, ciber con lentillas de colores, fans de Kim Kardasian y su look...
O las mujeres Iraníes que, tras esos velos, revelan unos maquillajes sumamente cuidados y mimados al detalle. Son espectaculares.
Creo en las nuevas generaciones y en su libre expresión. Me encanta ver a chicos maquillados o con uñas pintadas. Me encanta ver a las chicas que se revelan contra la imagen y dejan su cabello despeinado y sus pieles naturales con labios super rojos mates. Al final todos somos coquetos.

B.M.: ¿Qué les dirías a las personas que quieren hacer del mundo del maquillaje su profesión?
L.G.: Les digo que sean constantes, inquietos, soñadores, apasionados y muy trabajadores. Es una profesión a veces algo complicada y a tiempo casi completo pero yo no la cambiaría por nada. Desde adolescente tenía claro lo que quería ser y luché por prepararme para ello. No dejes que nadie cambie tus sueños. El maquillaje es un mundo de expresión maravilloso.

B.M.: ¿Crees que es una profesión reconocida en España? ¿Por qué?
L.G.: No. Es una profesión en la que jamás dejas de aprender y en la que todo el rato te enfrentas a la autocrítica y al miedo, y creo que la gente no conoce realmente el trabajo que hay detrás.
Por un lado está la incultura de la gente que piensa que ser maquilladora profesional es dejar a gente guapa o trabajar con personajes famosos. Y por otro lado están los supercríticos acostumbrados al cine americano y sus superefectos digitales. A menudo escucho a gente decirme lo bien hecho que está Juego de Tronos y es entonces cuando entro en cólera. Me encanta Juego de Tronos y soy superfan pero no tenemos ese tipo de tiempo ni producción. Creo que España posee uno de los mejores equipos técnicos de cine del mundo, somos un diamante en bruto.









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