Dieciséis franquiciados de Body Minute han recurrido a la justicia en Francia para denunciar promociones que consideran realizadas “a pérdida” y pedidos de productos impuestos por la central. A su juicio, estas prácticas debilitan su actividad y exceden el marco legal del contrato de franquicia.
La cadena de estética Body Minute es objeto de una acción judicial iniciada por dieciséis de sus franquiciados, quienes consideran ilegales determinadas prácticas impuestas por la empresa matriz, según la presidenta de su colectivo, que confirmó una información publicada por Le Canard Enchaîné. En la demanda, sostienen que “las condiciones y obligaciones impuestas a los franquiciados por el franquiciador superan ampliamente el marco legal aplicable a un contrato de franquicia”.
La presidenta del colectivo, Soraya Ouas, que dirige dos institutos en la periferia de París —próximamente en proceso de concurso de acreedores “para intentar salvarlos”— denuncia un modelo que considera engañoso: “Nos vendían una franquicia independiente, es completamente falso”.
El colectivo reprocha especialmente a la empresa propietaria de la marca, JCDA, la imposición de reducciones de precios que los franquiciados no pueden rechazar y que, según afirman, no se compensan. “Durante las rebajas, por ejemplo, tenías la depilación de cada zona a 3 euros, es decir, 30 euros el cuerpo entero por un servicio que vale 50, pero ¿quién paga la cera? ¡Vendemos a pérdida!”, afirma la gerente, citada por AFP.
Pedidos considerados excesivos
Otro punto de conflicto es el volumen de pedidos de productos exigidos por la central, considerado excesivo por los franquiciados. Estos representarían entre el 10% y el 13% de la facturación, “cuando una buena gestora no gastaría más del 6% en consumibles”, explica Soraya Ouas.
El colectivo reprocha especialmente a la empresa propietaria de la marca, JCDA, la imposición de reducciones de precios que los franquiciados no pueden rechazar y que, según afirman, no se compensan.Según ella, estos productos se venden mal, se acumulan y provocan que “los responsables estén financieramente asfixiados”. “Mi marido y yo hemos gestionado otras franquicias y nunca he conocido condiciones así”, añade, lamentando también la falta de acompañamiento prometido.
Una primera vista está prevista en mayo ante el Tribunal de Actividades Económicas de París, con el objetivo de fijar la fecha del examen del caso en cuanto al fondo. Ya se han iniciado varios procedimientos, especialmente a finales de 2025, por parte de los franquiciados del colectivo, que ahora cuenta con 21 miembros, según Soraya Ouas.
Por su parte, el presidente y fundador de Body Minute (450 institutos y 2.000 esteticistas), Jean-Christophe David, niega rotundamente las acusaciones. Asegura que el 95% de las franquiciadas “están muy contentas” y considera que el “éxito” del modelo, que multiplicaría por cuatro la facturación de un instituto, “no puede lograrse mediante estafa y engaño como se pretende”.