Farmacéutico de profesión, fundó junto a María José Almansa la firma Mesoestetic hace 29 años en la rebotica de una farmacia barcelonesa. Sus palabras más al uso son compromiso, ética, honestidad, rigor, seriedad, eficacia, innovación, investigación, desarrollo, resultados visibles... y a la vez es capaz de parafrasear a Joan Manuel Serrat y a Antonio Machado durante la entrevista que mantuvimos en su despacho.

Hoy dirige posiblemente una de las empresas con las instalaciones más modernas, punteras y modélicas que existen en España, distribuidas en su nueva sede de la población barcelonesa de Viladecans. Dotada con más de 8.500 m² de superficie, en ella trabajan más de 80 personas dedicadas a elaborar los productos con los más estrictos controles de calidad, conocidos por su elevado grado de innovación y su gran aporte científico. Mesoestetic dispone de tres líneas de producción independientes, medicamentos, productos sanitarios inyectables y productos cosmecéuticos y nutricéuticos. Además dispone de una unidad biotecnológica y médica de última generación para realizar los más exhaustivos ensayos de seguridad y eficacia. Apuestan por una cosmética de resultados visibles.

Beauty Market: ¿Cómo describiría nuestro sector?
Joan Carles Font: En la situación de mercado actual, que nada tiene que ver con el que teníamos hace 30 años, son muchos los que sólo tienen interés en copiar y desvirtuar ciertos mensajes para aprovecharse en muchas ocasiones, contraponiéndose con las necesidades y las actitudes poco profesionales de muchas otras personas con empresas que desde el primer momento han mantenido un criterio y un discurso únicos.

B.M.: ¿Cómo cree que ha evolucionado la esteticista desde entonces hasta ahora?
J.C.F.: Mire, la esteticista ha vivido más pendiente de la necesidad de su día a día que de esa visión que de un negocio se ha de tener cuando formas parte de un colectivo, o dentro de ese colectivo, de un sector económico con muchas posibilidades de crecimiento. Es decir, ha vivido probablemente más imbuida, más orientada a generar el beneficio con carácter inmediato que no a posicionar su punto de trabajo, su centro, de forma y manera que se generaran esa serie de elementos diferenciadores con respecto a la competencia. Quizás la situación o la llegada de la crisis ha hecho ver a muchas de estas grandes profesionales, porque además en un porcentaje muy importante hemos de decir que son grandes profesionales en su materia, la necesidad de reorientar toda esta visión y esta forma de posicionar su negocio. Porque al final llegaremos siempre a la conclusión de que sólo son los resultados que obtiene la persona que acude al centro los que fidelizan a esa misma persona con el centro estético.

B.M.: ¿Cree que el sector en general, tanto empresario como esteticista, buscan obtener rendimientos siempre a muy corto plazo?
J.C.F.: Soy un detractor absolutamente convencido de algunas actitudes y de algunos mensajes que desde un montón de empresas muy poco honestas se han ido lanzando al sector de la estética. Muchas veces jugando hasta con la buena fe de esas personas que han querido oír ciertos tipos de mensaje.
Hablo por ejemplo de la permeabilidad de toda la frontera de la CEE con algunos productos que provienen de China y que fueron vendidos por profesionales con muy pocos escrúpulos. Pero perdone, en este país estamos llenos de este tipo de ejemplos. ¿Quién vendió las preferentes en el sector bancario a los pobres pensionistas o pobres jubilados? Gente que trabajaba en la banca con muy pocos escrúpulos. Esto es idénticamente lo mismo. Han estado vendiendo a los profesionales de la estética ciertos productos, diciéndoles que eran lo mismo que lo que fabricaba Mesoestetic, pero más barato. Porque estos sí nos tienen presentes para compararnos, pero vendiendo productos a mitad de precio. Yo no creo en los milagros.

B.M.: ¿Cuando empieza Mesoestetic a tener un nombre?
J.C.F.: Desde el primer instante. Nosotros por casualidad estábamos en el sitio justo y en el momento adecuado. Es decir, había mucha necesidad y pocas iniciativas. Porque podríamos hablar de dos o tres o cuatro farmacéuticos máximo, que de una manera u otra tenían interés en hacer cosas distintas en lo que es la función de estrictos dispensadores de especialidades farmacéuticas.
De hecho, gente que tuviera la visión de implicarse de forma más directa o profunda en cuanto a la presencia en congresos médicos, pues no hubo nadie. Sólo fuimos nosotros.

B.M.: ¿Cuéntenos cómo fueron esos inicios?
J.C.F.: Nos unimos a un movimiento, encabezado por el Dr. Font Riera, que fue el primer presidente que tuvo la Sociedad Española de Medicina Estética. Junto con Ignacio Ordiz, el profesor Yuri, con Eduardo Cruri, el profesor Giorgio Fisher, el profesor Pistor, Jules Martin, con un montón de personas que venían a dar a conocer la mesoterapia como técnica, ya no sólo en Francia que es donde nace, sino por todo el mundo. Todo ello hizo posible que nosotros empezáramos a trabajar al lado de una serie de personas muy interesantes y con un background tremendo porque tenían toda la experiencia técnica adquirida en las consultas de éxito de las capitales de provincia francesas y que luego se trasladó a España y corrió como un reguero de pólvora.

B.M.: ¿Y en el sector de la estética profesional?
J.C.F.: La notoriedad en el sector de la estética viene después, cuando apostamos por la formación.

B.M.: ¿Existe una competencia tan deshonesta?
J.C.F.: Yo sí puedo decir que han existido esas actitudes y que Mesoestetic como empresa jamás ha defendido estos postulados. Nosotros hemos invertido mucho tiempo y muchos esfuerzos en querer formar a los profesionales. En ofrecerles un conocimiento que no tenían. Yo tengo tres formadoras que llevan con nosotros unos cuantos años y que son el ejemplo perfecto y pueden hablar con mucha más propiedad que yo de todo el ingente trabajo que han realizado y siguen realizando para trasladar estos conocimientos al mercado.

B.M.: ¿Cuál es el primer contacto de una esteticista con Mesoestetic?
J.C.F.: Ocurre de distintas formas. Históricamente el primer contacto se produce cuando la esteticista conoce los productos de mesoestetic a través de médicos, y se interesa por ellos. Ahí empieza esa relación con el mundo de la estética profesional. A partir de ahí, en estos momentos nosotros contamos con trece distribuidores en España. Estas empresas de distribución que han depositado su confianza en la compañía lo que hacen es hacer su trabajo y gestionar una serie de recursos que acreditan que nosotros tengamos esa presencia en el mercado de la estética profesional. Ya no sólo en cuanto al conocimiento y a la presentación de nuestra empresa como tal y nuestro porfolio, sino en cuanto a la celebración de simposios, cursos de formación específicos, etc...
Con el conocimiento que tenemos y que emana de la utilización en el campo médico de nuestros productos, favorece esta interacción que hace que Mesoestetic dentro del sector profesional sea ya una empresa conocida y reconocida.

B.M.: ¿Cómo es el modelo de distribución?
J.C.F.: La distribución es siempre a través de distribuidores, salvo en alguna zona donde no tenemos y hay algún cliente que se dirige a nosotros; es entonces cuando les atendemos directamente, lógicamente.

B.M.: ¿A cuántos países exportan actualmente?
J.C.F.: En estos momentos a 62 países con distintos resultados. Países que están funcionando muy bien y otros donde nos queda por hacer muchísimo trabajo.

B.M.: ¿Cómo definiría los productos de Mesoestetic?
J.C.F.: Es el compromiso con la innovación, la tecnología y la eficacia. Queremos ser un referente no sólo para la especialidad médica sino también para el sector de la estética en general. El compromiso va más allá de situaciones oportunistas. Queremos hacer productos que aporten resultados visibles a las personas. Si uno no es capaz de hacer esto, entonces no es cosmética.

B.M.: Aparte de ofrecer unos productos de calidad, de ayudarlas en su formación, ¿de qué otra forma apoyan a las esteticistas?
J.C.F.: Nosotros estamos ofreciendo a las escuelas a que visiten nuestras instalaciones y conozcan el laboratorio así como unas instalaciones que cumplen con todas las normativas y directrices de fabricación europea. Les explicamos lo que tienen que exigir a cualquiera de las compañías que se acerquen a su puesto de trabajo para ofrecerles producto, con la finalidad de que estén bien informadas y para que los productos que utilicen estén dentro del marco legal para que puedan ser comercializados. Les damos consejos desde un punto de vista regulatorio y de una compañía farmacéutica, compren o no a Mesoestetic.

B.M.: Es una forma de generar sector.
J.C.F.: Pues sí. Creemos que es importante sembrar para recoger. Es nuestro compromiso.

B.M.: Son ustedes una empresa atípica en el sector profesional de la estética profesional.
J.C.F.: Somos una multinacional farmacéutica de carácter familiar que se encuentra también en el sector de la estética profesional, aportando el rigor y nuestra profesionalidad a este sector.

B.M.: ¿Usted cree que se encuentra en un país que no le corresponde?
J.C.F.: No, en absoluto. Verá, ya va siendo hora de que se desmitifiquen ciertos mercados que han tenido esa aureola de ser el ombligo, no del mundo sino también de la estética. Me refiero al mercado inglés y francés respectivamente.

B.M.: ¿Qué opina de la cosmética española?
J.C.F.: ¿De la cosmética seria? (sonríe). Que está al nivel de lo que se pueda considerar el máximo exponente cosmético en cualquier otro país del mundo. Hablamos de compañías cosméticas. Nosotros jugamos con cierta ventaja. Somos una compañía farmacéutica que se dedica a fabricar productos cosméticos. Pero en definitiva he de decir que las buenas compañías españolas de cosmética son fantásticas, hay compañías muy serias en este país.

B.M.: ¿Cuáles han sido los productos estrella de la firma?
J.C.F.: Somos una compañía muy fuerte en el campo de la despigmentación y en el del envejecimiento, si hablamos de lo que son estrictamente productos de estética. También hemos hecho una evolución, pienso que muy interesante, de lo que es el concepto antiedad en la piel de las personas. Hemos variado el concepto en cuanto a las necesidades del tratamiento, que era absolutamente anticuado (la crema de día, la crema de noche, el tipo de piel...). En estos momentos, en lo que son los tratamientos domiciliarios tenemos, dentro de las líneas cosméticas y de los tratamientos antiedad, la definición de las fases del envejecimiento en 4 fases. Para cada una de esas fases tenemos toda una línea de productos para el tratamiento específico, pero vinculando siempre el envejecimiento a una edad cronológica. No sólo trabajamos con productos para uso tópico sino que combinamos lo que es el tratamiento tópico con el tratamiento por vía oral. Por ejemplo, en las líneas collagen 360º y radiance DNA tenemos un sérum bebible, y estamos desarrollando otro para la línea ultimate W+. En los tratamientos corporales no solamente tenemos las cremas de mantenimiento sino que van acompañadas de cápsulas. Es decir, estamos haciendo los tratamientos combinados que de una manera u otra son una novedad en cuanto al concepto de tratamiento que se estaba aplicando históricamente hasta ahora.

B.M.: Ustedes asisten a varios eventos tanto nacionales como internaciones ¿Cuál cree que es la función de éstos actualmente? ¿Consideran que siguen siendo fórmulas válidas para promocionar una marca?
J.C.F.: Nosotros asistimos a ferias y a muchos congresos médicos. Creo que ya no son válidas en el caso de la estética. Porqué solo se ha tenido presente por parte de los organizadores la obtención de beneficios a través del alquiler del espacio y no se ha vigilado ni se ha regulado el contenido ni la función que debiera cumplir esa reunión. La consecuencia es la desaparición de muchos de estos eventos.

B.M.: ¿Cómo se considera como empresario? ¿Disfruta con su profesión?
J.C.F.: Mire usted, si no disfrutara no estaría ni un segundo más aquí. No le quepa la menor duda. Tengo un montón de cosas muy interesantes que hacer además de ésta. La vida es tan corta que uno tiene que aprovechar definitivamente su paso por esta vida de forma y manera adecuada. Yo vivo la empresa con pasión. Profesionalmente Mesoestetic es la obra más importante de mi vida, y además les he transmitido esta pasión a mis dos hijos, a mi compañera María José, que desde el principio me ha apoyado. He transmitido esa pasión a mis amigos, a la gente que me quiere y está a mi lado. El discurso siempre ha sido el mismo. Es muy difícil encontrar un proyecto como el de Mesoestetic, con tanta personalidad, con tanto compromiso, con tanta vocación de servicio, con tantas ganas de buscar la excelencia en el día a día. A la vez también le digo que yo ya he tomado una decisión de salir de la empresa con fecha ya prevista. El proyecto tiene que estar por encima de las personas.

B.M.: Es un acto poco común en las empresas de índole familiar.
J.C.F.: Pues sí, es un primer ejercicio donde hemos de aprender a abrir la mano y a dejar de controlar grandes áreas de la compañía para que lo hagan otras personas. Mis amigos me consideran una persona generosa y dicen que sólo yo puedo hacer este ejercicio. Probablemente sea así. No todos los empresarios tienen esa capacidad de ceder ciertas cuotas de poder a otras personas mejor cualificadas para que la compañía crezca. No hacerlo hubiera resultado por mi parte un comportamiento muy mezquino. Y no se puede ser mezquino si realmente quieres a alguien o a algo.

B.M.: ¿Por lo que veo no cree en los protagonismos personales?
J.C.F.: Los protagonismos personales y exacerbados cada vez van a estar peor recibidos por parte de la compañía. No pretendemos que la gente haga un dogma de fe. Esto es una realidad donde yo me he jugado 24 millones de euros y que podía haber decidido quedármelos y repartirlos. Podría haber especulado, si bien he dado mi palabra de que no voy a vender la empresa. No va ha haber aportación de capital por parte de ningún tipo de empresa o de sociedad. Tengo aquí a mi ahijado, a mis dos hijos, a una sobrina, a una cuñada, a mi personal. Tengo demasiada gente que me importan mucho como para que esto no sea un proyecto fruto de un grupo de personas que han visto crecer esta empresa. Este grupo de personas es fantástico y estaremos aquí mientras ellos quieran.

B.M.: ¿Se siente satisfecho del camino recorrido?
J.C.F.: Pues sí y no. En tan poco tiempo hemos sido capaces de crear una empresa con un alto grado de compromiso y ganarnos la confianza y una cuota de mercado. Pero le digo también que lo mejor está por venir.

B.M.: ¿Cree en el trabajo en equipo?
J.C.F.: Estoy convencido de que el trabajo en equipo hace grande un proyecto. Soy un defensor acérrimo del modelo económico americano. Creo que las empresas las hacen las personas. Las dos terceras partes de nuestra vida las pasamos fuera de nuestro hábitat natural. Creo que el compromiso de la compañía y el compromiso de las personas que forman un proyecto es el de hallar un punto de encuentro donde todo el mundo se sienta cómodo. Mi despacho se encuentra siempre con la puerta abierta para que el personal se decida a entrar y a compartir su visión, sus inquietudes, su compromiso, sus necesidades, sus ilusiones, incluso su propia ambición personal. Esta es una compañía donde si uno quiere puede crecer profesionalmente, no tiene techo, pero evidentemente deberá de aportar, en forma de beneficio para la compañía, soluciones que puedan ser aplicadas de forma trascendente.

B.M.: ¿Cómo ve el futuro?
J.C.F.: Hemos de pensar que el futuro es mañana siempre y que lo que hemos hecho hasta ayer sólo nos ha servido para abrir hoy. Que la vocación de servicio y el compromiso con el cliente ha de ser nuestro leitmotiv. Cada día ha de ser un reto personal y que lo mejor está siempre por venir. Cada idea nueva nos traslada al futuro.
Al final la experiencia, lo decía Serrat además, "...la experiencia no sirve de nada porque siempre llega tarde..." y también decía Antonio Machado una frase genial: "...sólo aquéllos que no han ido a ninguna parte son los que se piensan que están de vuelta de todo...". Y eso es así.

B.M.: ¿Con qué herramientas cuenta para abordar las próximas etapas?
J.C.F.: Para nosotros, que tenemos la empresa en Europa y tenemos que luchar con gigantes a nivel mundial situados en países emergentes, el único camino posible es apostar de manera inequívoca por la innovación, la investigación y el desarrollo. Dándole a todo lo que hagamos mucha carga de valor añadido. De ahí la inversión en nuestra unidad de biotecnología, la nueva instalación y todo el esfuerzo que hemos hecho. Porque creemos que lo mejor está por venir. El futuro empieza hoy.

B.M.: ¿Qué es lo que más le gusta y lo que menos de su profesión?
J.C.F.: Lo que más me gusta es que al final el compromiso que uno quiere tener con el propio mercado y con las personas lo toma uno mismo de forma independiente. Y lo que menos me gusta es que se utilicen ciertos esfuerzos, de empresas serias, para utilizarlos con intereses oscuros o espurios e intentar sacar provecho de los proyectos honestos cuando las acciones que se cometen no lo son tanto.

B.M.: ¿Cuál cree que va a ser el futuro de la profesión de esteticista?
J.C.F.: En los próximos 20 años, si hay un sector donde el techo de crecimiento lo podrá poner el propio sector será la medicina estética o la estética profesional. Es el futuro. Es la sociedad de la comunicación y de la imagen. Ya no sólo somos lo que somos sino lo que parecemos. Es la lucha por encontrar el grial, el elixir de la eterna juventud. ¿Cuánto ha crecido la expectativa de vida en los últimos 15 años? Estaba en 68 años y ahora en 82 años. Es decir, hay mucho potencial.

B.M.: ¿Qué consejos le daría a una joven que desea iniciarse en la profesión de la estética?
J.C.F.: Que no deje nunca de lado el ideario que le ha llevado a decidir trabajar en el sector. Y que si tiene una idea la siga con firmeza. Que no se aparte. Se ha de ser perseverante. Se ha de tener cierto nivel de tozudez para que las cosas salgan bien. El asumir retos es no sentirse cómodo y trabajar muy duramente.

B.M.: ¿Un deseo que le gustará ver cumplido?
J.C.F.: Ver que Mesoestetic tiene el nivel de reconocimiento del que el grupo de personas que trabajan en el proyecto se han hecho merecedores durante estos años. Sé que es muy subjetivo. Es un proyecto que se merece este reconocimiento. No le hablo de dinero, le hablo de prestigio. Disfrutamos con lo que hacemos y con esto ya nos sentimos más que bien pagados.

B.M.: ¿Duda de que no lo tenga ya?
J.C.F.: No lo sé, no lo sé... Probablemente es muy difícil evaluar cuándo se tiene o se deja de tener. Tampoco lo quiero para mí, lo quiero para el proyecto. Esto se produce sin esperar, en forma de comentario, en forma de conocimiento generalizado que representa y ha representado para el sector el compromiso de la compañía.


Desde esta redacción queremos transmitir que el trabajo realizado por la firma Mesoestetic merece de toda la admiración y respeto posible que pueda mostrar nuestro sector, no sólo por una labor bien hecha sino por dotar a nuestro país de una empresa con la mejor tecnología y las más modernas instalaciones.









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