Es un momento ideal para aprender más aún sobre la belleza. En confinamiento. dedicando un tiempo necesario también para olvidarse de la rutina diaria e invertirlo en conocer y adquirir mayores conocimientos que nos sirvan, ahora y el día después.

La cuestión de las etiquetas y cómo leerlas e interpretarlas correctamente, ha sido siempre un tema candente y plena actualidad.

Hoy, Pedro Catalá, cosmetólogo, doctor en Farmacia y fundador de Twelve Beauty, nos enumera las claves para conocer a fondo todos y cada uno de los cosméticos a través de su etiqueta.

CÓDIGO INCI, EL PRIMER PASO.
INCI significa International Nomenclature Cosmetic Ingredient, en español, "Nomenclatura Internacional de Ingredientes Cosméticos". Y se trata del listado de todos los ingredientes que lleva el cosmético.
Los ingredientes se colocan en orden decreciente de concentración, es decir, los que aparecen primero son los que se encuentran en mayores proporciones y los últimos, los que están presentes en cantidades más pequeñas.

Si la concentración es inferior al 1% pueden mencionarse sin orden después de los que tengan una concentración superior. Pero no hay que ignorar estos últimos ingredientes porque, como explica el Dr. Pedro Catalá, “ no por ocupar estas posiciones significa que el fabricante haya querido ahorrar en principios activos. Sustancias funcionales como la alantoína (Allantoin) o la coenzima Q10 (Ubiquinone) son activos que se incorporan a las fórmulas en bajas dosis.

ALGUNAS COSAS INTERESANTES SOBRE LOS INGREDIENTES.
- En el caso de extractos de plantas, se describen con su nombre en latín. El aceite de rosa mosqueta, por ejemplo, figura como "Rosa Canina Fruit Oil" . También se especificará si se trata de un extracto o un aceite, así como de la parte de la planta de la que se extrae. Por ejemplo: “Cucumis Sativus (Cucumber) Fruit Extract” en el caso del pepino, o Sylvestris (Mallow) Flower Extract para los destilados de la malva.

Los ingredientes se colocan en orden decreciente de concentración, es decir, los que aparecen primero son los que se encuentran en mayores proporciones y los últimos, los que están presentes en cantidades más pequeñas.

» - Los ingredientes sintéticos aparecen con su nombre químico. Por ejemplo el aceite de vaselina figura como “Paraffinum liquidum”.

» Es común que el primer ingrediente sea el agua, ¿por qué? “Porque en una crema de día o de noche, es normal que el agua represente entre el 65 y el 70% del contenido total de la fórmula”, explica Catalá, “lo importante en este caso es que se cuente con un buen sistema de purificación de agua. Algunas marcas naturales optan por sustituir el agua total por aguas destiladas. Sobre el papel la idea es buena, pero la realidad es que la mayoría de las aguas destiladas son aguas de lavado, antes de procesar las plantas. Su contenido en materia activa es poco significativo y suelen acarrear un elevado grado de impurezas. Dentro del mundo natural también hay una tendencia a evitar el agua y utilizar solo productos a base de aceites. En este caso se pueden presentar 3 problemas: los aceites por si solos no hidratan suficientemente (se necesita agua para "alimentar" el film hidrolipídico la piel), presentan tendencia al enranciamiento y a medio plazo algunos tienen el contratiempo de la solubilidad entre ellos y algunos componentes de la fórmula acaban precipitándose en el fondo de la botella”.

» La expresión 'May contain' suele incluirse en los productos cosméticos de maquillaje, también aquellos para las uñas y el cabello. Se traduce como una advertencia de que “puede contener” y significa que, los minerales que contenga ese producto, pueden acarrear, fruto del proceso de extracción, otros minerales o metales.

NÚMERO DE LOTE.
Figura en la caja, la botella o el tarro y se trata del número de lote de fabricación o la referencia que permita la identificación de la fabricación. La trazabilidad del producto es importante por si da algún tipo de problemas una vez en el mercado y el consumidor pueda así saber, cuando se elaboró el producto. Cuando esto no fuera posible en la práctica, debido a las reducidas dimensiones de los productos cosméticos, esta mención sólo deberá figurar en el embalaje.

FECHA DE CADUCIDAD.
Los cosméticos que tienen una caducidad superior a los 30 meses no tienen obligación de poner una fecha de caducidad, pero sí un consumo recomendado una vez abierto. Este es el PAO (Period After Opening -período después de la apertura-) y figura como el símbolo de un tarro con una M al lado seguida de un número, que indica el periodo en el que se garantizan las propiedades intactas del producto después de su apertura en condiciones normales de uso. El número indica el número de meses -3M, 6M, 12M (3 meses, 6 meses, 12 meses…)- en los que el producto, una vez abierto, debería consumirse.

OTRAS ADVERTENCIAS.
Que incluyen símbolos de reciclaje, material del envase, advertencia de uso (como tiempo de exposición o precauciones en el caso, por ejemplo de depilatorios o tintes capilares), si contiene alcohol u otros ingredientes inflamables como es el caso de lacas o esmaltes de uñas…

LOGOTIPOS.
Desde el de “Cruelty Free”, hasta el de cosmética vegana y los varios certificados que acreditan a naturalidad o la proveniencia de los ingredientes (agricultura ecológica). Como nota positiva, ayudan al consumidor en su elección, como nota no tan positiva, que son un verdadero quebradero de cabeza para los fabricantes cuál elegir además de tener un elevado coste anual.









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