Asegurar una ingesta adecuada de calcio, fósforo, magnesio y vitamina D en los niños, es esencial para el crecimiento normal. Pero, según se desprende de los resultados del último trabajo publicado en el marco del estudio EsNuPI (Estudio Nutricional en Población Infantil Española), los niños españoles necesitan mejorar las ingestas habituales de estos micronutrientes.

La leche y los productos lácteos fueron la principal fuente dietética de todos los micronutrientes estudiados en este trabajo, especialmente para el calcio. Sin embargo, y a pesar de ser la principal fuente de diversos nutrientes, el consumo de leche y productos lácteos en la población infantil ha disminuido en los niños en las últimas décadas en muchos países, contribuyendo a que muchos niños no cumplan con las ingestas recomendadas para diversos nutrientes.

En el estudio se pone de manifiesto que el consumo de dos o más biberones o vasos de leche al día, es un factor que contribuye a lograr que la ingesta de calcio y vitamina D se sitúe por encima de la mediana.

Según apuntan los investigadores, son de especial interés los resultados obtenidos relacionados con la ingesta de vitamina D, pues su déficit está muy extendido entre la población mundial y se considera un problema de salud pública.

La principal fuente de vitamina D en la dieta de los niños del estudio fue el grupo de la leche y los productos lácteos, seguidos por los pescados y mariscos, huevos, cereales, papillas de cereales y suplementos y productos de panadería y pastelería.

A nivel de grupos cabe destacar que un 24,5% de niños y un 26,7% de niñas de 4 años o más de la población general, presentó una ingesta de calcio por debajo de las recomendaciones, mientras que entre los consumidores de leches adaptadas solo el 8% en los niños y el 17,5% de las niñas presentó una ingesta insuficiente de este mineral.

El consumo de leche y productos lácteos en la población infantil ha disminuido en los niños en las últimas décadas en muchos países, contribuyendo a que muchos niños no cumplan con las ingestas recomendadas para diversos nutrientes.

La leche y los productos lácteos fueron la principal fuente de calcio para los niños, aportando el 66 y el 68% del total del calcio ingerido en niños de referencia y en los consumidores de leches adaptadas.

La mayor fuente de fósforo en la dieta de los niños fue el grupo de la leche y los productos lácteos, seguidos de las carnes y productos cárnicos, cereales y los pescados y mariscos.

Mientras que la ingesta media de magnesio se situó cerca de la ingesta adecuada en ambas cohortes. Aunque entre un 5% y un 54% de los niños (dependiendo de la edad, sexo y cohorte) presentaron ingestas inferiores a las adecuadas.









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