Las pieles sensibles son cada vez más visibles en nuestra sociedad. Las personas con piel sensible suelen descartar muchos tratamientos en cabina por pensar que pueden ser demasiado para su naturaleza delicada, y en muchos casos, así es.

El Instituto de Belleza y Medicina Estética Maribel Yébenes presenta Bi-One, un sofisticado tratamiento que combina tres energías para cuidar y mejorar la apariencia y estado de las pieles sensibles, y disipar los signos indeseados y anti-estéticos que la delatan.

Bi-One trabaja combinando tres energías para cuidar y reparar las pieles sensibles y sus signos visibles:
» Vacuum: elimina las células muertas y prepara el tejido para recibir más y mejor los beneficios del resto de tratamientos, ya que también las pieles sensibles necesitan liberarse.

» Radiofrecuencia activa: estimula la formación de colágeno y elastina, combinada con tres tipos de sueros (vitaminas, oligoelementos y ácido hialurónico) para nutrir y energizar la piel profundamente mejorando la firmeza y aportando un verdadero boost energético fundamental para este tipo de pieles.

» Onda cuadrada: se trata de un nuevo y revolucionario concepto en electroestimuladores musculares que se presentan en forma de pulsos de baja y media frecuencia que reduce casi en su totalidad la sensación eléctrica.

Resultados de Bi-One

Ofrece aspecto sano y calmado con menos signos de sensibilidad y rojeces, y una regeneración profunda de los tejidos. Las sesiones dependen del tipo de tipo de piel y sus necesidades.

Myriam Yébenes, directora del Instituto de Belleza y Medicina Estética Maribel Yébenes conoce bien los problemas estéticos que más preocupan. Por ejemplo, ¿Piel sensible o sensibilizada? Las pieles sensibles son aquellas que de manera genética muestran una alta reactividad (comidas, cambios de temperatura bruscos, reaccione de contacto...), suelen tener una textura fina y son bellas de manera natural si se procuran una correcta rutina de cuidados diarios adaptado. Son altamente reactivas y rápidamente pueden mostrar reacciones de contacto.

Generalmente suelen tener tendencia a la sequedad debido a que su manto hidrolipídico puede alterarse fácilmente y perder hidratación. Las pieles sensibilizadas pueden ser de cualquier condición y padecer este desequilibrio en momentos o temporadas puntuales generadas por múltiples factores (contaminación, alergias, intoxicaciones, photo-alergias, photo-toxias, procedimientos estéticos invasivos, medicaciones, etc).

Las pieles sensibles son aquellas que de manera genética muestran una alta reactividad, suelen tener una textura fina y son bellas de manera natural si se procura una correcta rutina de cuidados diarios adaptados.

Una piel sensible o sensibilizada es una piel "debil" y "agredida". Partiendo de esta premisa, ya sea su condición general o una etapa puntual de sensibilidad, estas pieles deben cuidarse. "Limpiando día y noche con una leche limpiadora suave y un tónico sin alcohol con activos calmantes. Hidratando día y noche con una crema o loción adaptada con propiedades emolientes (suavizante de la capa córnea) que evite la deshidratación y cree una barrera contra los agentes externos", aclara Myriam Yébenes.

También explica que deben utilizarse sérums de acción calmante y reparadora intensiva con activos como la avena, la vitamina E, los aceites botánicos nutritivos y las mantecas protectoras como la de karité y mango. Utilizar protecciones solares y del medio urbano con filtros minerales de un índice 30 o superior. Evitar los baños y la limpieza con agua muy caliente o muy fría, siempre templada, y evitar las comidas procesadas, azúcares, las grasas saturadas, el alcohol y el tabaco.









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