Sanidad pública y sanidad privada, el mejor equipo
Si algo nos ha enseñado la pandemia, lejos de opiniones y posiciones políticas, es que la colaboración entre sanidad pública y privada es necesaria, más en tiempos de emergencia como la pandemia
-
Microagujas cosméticas: innovación al servicio de la piel
-
Glosario Cosmetología Actual
Un práctico repaso a los términos que definen la cosmetología actual
-
Mesoestetic lanza un nuevo parche diario busca acompañar el bienestar femenino durante la menopausia
La innovación combina tecnología transdérmica y una selección de activos específicos para ayudar a afrontar algunos de los síntomas más habituales de esta etapa.
-
La inteligencia artificial transforma el cuidado facial con una experiencia pionera de belleza tecnológica
Una innovadora actividad permitirá descubrir cómo la combinación de tecnología avanzada y asesoramiento especializado puede ayudar a personalizar las rutinas de cuidado de la piel.
-
CONCURSO BEAUTY MARKET ESTÉTICA
Conviértete en patrocinador del concurso que conecta tu marca con los profesionales de la imagen personal
Una oportunidad estratégica para posicionar tus productos directamente en manos de estilistas, barberos, esteticistas y especialistas del sector
Durante toda la pandemia ha sido frecuente escuchar y leer expresiones de ánimo y reconocimiento hacia la sanidad pública. Y es justo y gratificante que así sea. Ciertamente, cualquier elogio es poco para la labor que los sanitarios han desempeñado ysiguen llevando a cabo en esta guerra sin cuartel contra el implacable enemigo invisible, arriesgando su salud y hasta su vida, en jornadas interminables, viendo la muerte de cerca.
A lo largo de esta trágica e imprevista situación vivida, hemos podido constatar, día tras día, el altísimo nivel de nuestros servicios sanitarios, sin duda entre los primeros del mundo. Se ha demostrado que, contrariamente a lo que mucha gente pueda llegar a pensar, la sanidad pública necesita convivir con la sanidad privada y viceversa, para poder garantizar el correcto funcionamiento del Sistema Nacional de Salud y, por ende, la calidad asistencial.
En términos generales, la sanidad privada supone un enorme alivio para la sanidad pública a la hora de aligerar la carga de trabajo, haciendo posible que hospitales y centros médicos públicos tengan un volumen de trabajo inferior. En el caso de la pandemia, en algunos lugares como Madrid el porcentaje de enfermos COVID atendidos por la sanidad privada alcanzó el 30%; en otros muchos, los enfermos COVID fueron tratados por la sanidad pública y las otras patologías derivadas a la privada para colaborar con la sociedad descongestionando el sistema.
Más allá de las convicciones de cada uno sobre el peso que el sector público debe tener en nuestra sociedad y en nuestra economía, ¿alguien puede imaginarse qué hubiera pasado si la sanidad pública y la sanidad privada no hubiesen caminado de la mano en esta situación? En una materia tan sensible como es la sanidad, no debemos perder de vista que el sistema debe considerarse como único en casos de emergencia como el que hemos vivido y afortunadamente estamos superando. Lejos de rencillas políticas y de visiones excluyentes, el sistema sanitario español es, como decíamos, uno de los mejores del mundo y lo componen la sanidad pública y la privada.
En conclusión, más allá de pararnos a analizar qué tipo de sanidad es mejor, es fundamental comprender que la sanidad pública y las empresas de salud en España son complementarias y necesarias y que la combinación de ambas es vital para que cada ciudadano cuente con la mejor protección y atención en materia de salud.
Un artículo de Antonio Jaumandreu, director general de PREVIMUTUA, la primera mutua especializada en las empresas y los profesionales del sector de la imagen personal.
Recomendamos

















