Antonio Pastor es presidente de Spatermal, la Asociación Española de Balnearios Urbanos y Spas, una entidad que agrupa a aquellos profesionales dedicados a prestar servicios de termalismo urbano. En la siguiente entrevista, nos hace un minucioso informe de cómo está el sector y qué expectativas existen para el futuro.

Beauty Market: ¿Qué es Spatermal?
Antonio Pastor: La Asociación es una entidad que agrupa a una serie de empresarios que se dedican a prestar servicios de termalismo urbano, en las ciudades, utilizando agua de la red general de abastecimiento. Se trata de acercar estos placeres a los lugares donde habitan o desarrollan su actividad profesional.

B.M.: ¿Cuándo nace Spatermal y porqué?
A.P.: Tras la explosión de la creación de centros hidrotermales registrada desde comienzos de este siglo, nos fuimos dando cuenta que no existían reglas que regularan esta actividad y, por lo tanto, se estaba incurriendo en el riesgo de que a fuerza de hacer cada uno lo que mejor le parecía, se acabara por hundir este negocio.

Por ello, un grupo de quince empresarios del sector realizaron las operaciones necesarias para la creación de la Asociación, elaborando estatutos, normas de uso de los centros y estándares de calidad imprescindibles para pertenecer a la entidad. Tras la creación, se iniciaron además los contactos con las distintas Administraciones para tratar de informar a las mismas de cual es nuestra actividad, nuestra problemática y nuestra voluntad de colaborar con los distintos organismos oficiales para dar el mejor servicio, con la mayor seguridad para los usuarios.

B.M.: ¿Quién puede asociarse?
A.P.: La Asociación la forman los balnearios urbanos o spas que cuenten con instalaciones para prestar tres clases de servicios mínimos, como son: hidromasaje, sudoración y contraste. No se trata tanto de tener las instalaciones más lujosas y abundantes, que nunca se han de despreciar, sino que contando con las instalaciones citadas se asegura que los consumidores van a obtener los beneficios del termalismo.

El agua tiene por sí misma una serie de propiedades que mediante la temperatura y la presión puede facilitar, como indicaba, los beneficios del termalismo, como son la relajación, la eliminación del estrés, la recuperación de sueño, etc. Y estamos hablando de agua de la red general, insisto.

Por otra parte, hemos querido acompañar a estos centros hidrotermales de todos aquellos industriales que, de alguna manera, puedan colaborar en la gestión y funcionamiento de los mismos. Por ello, damos cabida a aquellos industriales que diseñan y/o construyen spas, los que fabrican o distribuyen bienes de equipo, cosméticos o los demás elementos que se utilizan en un balneario urbano, así como todo el campo de la consultoría en el tratamiento de las aguas, la eficiencia energética, la gestión y explotación de los centros, la formación del personal, etc.

B.M.: ¿Cuáles son los retos y objetivos de Spatermal?
A.P.: Como resultado de nuestra actividad, hoy en día estamos coordinando el grupo de trabajo de AENOR para la normalización de los servicios que prestamos en nuestras empresas, tanto en España como a nivel internacional a través de la norma ISO, bajo la denominación de Wellness Spa, con lo que ya estamos a punto de alcanzar ese objetivo primitivo de la asociación en su creación. Esta no es una labor que se lleva a cabo sin más, faltan muchas reuniones, discusiones y pactos hasta que consigamos que los líderes internaciones del sector nos pongamos de acuerdo para establecer la citada norma ISO.

Estamos colaborando con el Ministerio de Sanidad y Asuntos Sociales e Igualdad en cooperación con otras asociaciones del sector como FAPS, ASOFAP y ATEP, en la redacción del Real Decreto Ley que regula las Piscinas y Spas de uso público. También colaboramos actualmente con la Comunidad de Madrid en la redacción de la Ley Reguladora de las Condiciones Higiénico Sanitarias de las Piscinas Públicas, Parques Acuáticos y Centros Hidrotermales. Para nosotros es muy importante que se consiga, tras el tiempo transcurrido, que se publiquen y se ponga en vigor las dos leyes. Consideramos que tener un marco de actuación estable y regulado es esencial para el desarrollo de una actividad como la nuestra, incursa en un marco regulatorio transferido y escasamente desarrollado por las Comunidades Autónomas. Indudablemente, seguiremos apoyando estos desarrollos con las instituciones que lo deseen.

Por otra parte, y sin quererle dar más protagonismo del que ya tiene, en el presente escenario de crisis, hemos de potenciar el uso de nuestras instalaciones al máximo para conseguir mantener una actividad lo más consistente posible. Eso se logra apoyando a los centros con una mayor promoción comercial por todos los medios a nuestro alcance. Ya sea mediante acuerdos con grades colectivos, programas de radio y televisión, ferias, conferencias y todo aquello que haga que se llegue al consumidor final, a nuestro público objetivo.

Otro objetivo es el de la formación y reciclaje del personal que atiende nuestros centros. Entre las distintas disciplinas, el reciclado de la instrucción en los nuevos productos y tratamientos y, algo que observamos no se le está dando la importancia que se le debe, como es la formación en idiomas, entre otras cosas, por que a España la visitan más de 57 millones de turistas que son clientes potenciales de los establecimientos que están repartidos por todo el largo y ancho del país.

Para terminar, tenemos que transmitir a la sociedad que, aunque los servicios que prestamos no son imprescindibles aunque aconsejables, tampoco son un lujo, siempre tratando de no perder ese halo de confortabilidad y bienestar que ha de desprenderse.

B.M.: ¿Qué servicios y ventajas ofrece?
A.P.: Sin ordenarlos por importancia, la Asociación presta servicios de información en las distintas normativas, tanto ambientales, como constructivas y de explotación, sin olvidar la difusión de como se ha de utilizar un spa (http://www.comousarunspa.com) o de un compromiso de buenas prácticas.

También somos interlocutores ante las distintas instancias de la Administración, lo que facilita el trato de nuestros socios con las mismas por la vía del conocimiento y el contacto. No es lo mismo enfrentarte a una dificultad sin saber adonde dirigirte que cuando cuentas con un contacto o relación con el estamento indicado. Nuestra Asociación realiza labores de formación de los técnicos de las Administraciones en materia de Sanidad Ambiental.

Contamos con una serie de acuerdos interrelacionados con nuestros socios, por los cuales determinados socios prestan servicios de asesoramiento gratuito en materia, por ejemplo, de "tratamiento de las aguas", "eficiencia energética", "asesoría jurídica", etc. No se trata de que se les vaya a realizar un proyecto completo de cinco centímetros de alto, se trata de que, cuando uno de nuestros socios tiene una duda sobre algún aspecto de la actividad que desarrolla, tiene a quien dirigirse para contrastarlo y, si ambas partes lo considera interesante, encargarle su realización. No es lo mismo dirigir a un compañero que a puerta fría a un proveedor desconocido.

Otros servicios que lleva a cabo Spatermal es la promoción comercial. A través de la participación en ferias o congresos, con realización de actividades participativas como gymkanas, concursos, etc. tratamos de atraer a la mayor cantidad de público posible hacia nuestros spas. Dentro de este apartado comercial, hemos suscrito acuerdos con grandes colectivos por un volumen de más de 90 millones de potenciales clientes, como es natural algunos son repetidos, pues se trata de colectivos como Vodafone, La Caixa, Travel Club, Turyocio, Mapfre, Adeslas, etc. Pero eso no perjudica, pues estos acuerdos son distintos escaparates que abren nuestros colaboradores para que sus miembros consigan la obtención de sus beneficios sociales, en nuestra red de balnearios urbanos y spas.

B.M.: ¿Cómo está actualmente el sector?
A.P.: Como cualquier otro sector en estos tiempos que corren, está afectando en la producción y recaudación de los establecimientos. A unos les está yendo mejor que a otros, en función de las ubicaciones demográficas y socioeconómicas.
Hay poblaciones que están funcionando relativamente bien y otras, en contra, registran dificultades para cubrir objetivos y rentabilidades. Pero hay industriales que han llegado a duplicar las plantillas, aunque no sea lo habitual. Existen empresas como El Corte Inglés que en el transcurso del año ha dotado a cuatro centros de Madrid, Valencia y Alicante de spas, además de otra serie de servicios para el cuidado personal.

B.M.: ¿Qué es lo que se habría de mejorar en el sector?
A.P.: Potenciar el rigor en las buenas prácticas y en la formación del personal. Es imprescindible que el cliente se sienta tratado con el máximo esmero y hasta con mimo, para que adquiera la adicción a esta clase de servicios que le ayuden a obtener una mejor calidad de vida.

B.M.: ¿Cómo ha evolucionado en estos últimos años?
A.P.: A finales del siglo pasado en España solo estaban activos un centenar de centros hidrotermales de la familia de los balnearios tradicionales y de los centros de talasoterapia. Los usuarios de entonces no superaban el medio millón, generalmente mayores de 60 años o pacientes de determinadas dolencias.

Desde el inicio del siglo XXI se han abierto más de 1.200 balnearios urbanos y spas, dando servicio a cerca de 6 millones de usuarios habituales, con una media de edad de unos 40-45 años, sanos y dispuestos a disfrutar de los servicios que les proporcionan estos centros modernos, obteniendo esa relajación que tanto necesitan los urbanitas que habitan las ciudades, y con ellos conseguir una mejor calidad de vida. España se ha posicionado en el sexto lugar del ranking en cuanto a usuarios habituales por detrás de Estados Unidos, Japón, Alemania, Italia y Reino Unido y por delante de Francia, Austria, Canadá, Australia, etc.

No se oculta que, como hablamos antes, la situación económica del país no nos está beneficiando, ni a este sector ni seguramente a ninguno, pero los consumidores se resisten a abandonar estos hábitos de bienestar, relativamente económicos, que les ayudan a soportar el día día.

B.M.: ¿Cuáles son las principales novedades del sector en los últimos tiempos?
A.P.: La principal novedad viene de la mano de la integración de la estética y sus tratamientos en los spas. Al principio se realizaban un 75% de los servicios en las zonas de agua de los centros y el resto correspondía a masajes y algunos tratamientos de estética básica. Hoy en día, la evolución de la demanda de los clientes esta en un 50% en el circuito termal y un 50% en los servicios de estética, masajes y fisioterapia. El componente de la estética, con su dinamismo y generación de nuevos productos y tratamientos moviliza constantemente la carta de servicios y, como es natural, la actualización de los conocimientos de los profesionales que la llevan a cabo.

B.M.: ¿Hay voluntad asociativa en este sector?
A.P.: Indudablemente existe una corriente asociativa en este sector como en cualquiera que tenga intención de desarrollarse. 'La unión hace la fuerza' era un mensaje de los años cincuenta y sesenta, pero está totalmente en vigor. En un mundo globalizado, el poder, el posicionamiento y, por lo tanto, la capacidad de influir, está en la formación de grupos potentes que vienen de la mano de las asociaciones. El compartir la información, la formación y los medios colectivos es un valor añadido del asociacionismo.

em>B.M.: ¿Cuál cree que es el futuro del sector?, ¿cómo serán los centros termales del mañana?
A.P.: Algo que se ha registrado ya es la implantación de los spas en los hoteles de cuatro o cinco estrellas, lo que supone cerca del 80% de los establecimientos y que cualquier hotel que se precie, en la siguiente actualización de las instalaciones optará por dotarse de un centro en su establecimiento. Los consumidores, al ver la carta de servicios de los hoteles buscan que cuente con esta clase de servicios, y si no lo hallan, seleccionan otro en semejantes condiciones pero que sí tenga un spa.

Otra línea de futuro son las grandes superficies, que cada vez más van a incorporar a sus instalaciones las dedicadas a los servicios del spa, la estética y tratamiento personal, incluso el fitness. Los gimnasios, al igual que los hoteles, van a seguir incorporando las zonas de agua a los centros fitness.

Para que se vea cómo va a evolucionar el sector, y como curiosidad, uno de nuestros socios va inaugurar un spa en un centro dental para prestar los servicios a sus pacientes y a los clientes externos que los deseen disfrutar.
Lo que parece que no van a seguir aumentando mucho su número son los centros independientes situados en las zonas residenciales o de oficinas. Los costes de explotación aconsejan una dimensión, unos medios y unos servicios que se ajusten al máximo a los criterios de eficiencia para conseguir la rentabilidad que una inversión de esta clase exige. Todo ello conlleva una mayor profesionalización del negocio y, por lo tanto, limita los candidatos a emprender nuevas aventuras empresariales de este tipo.

B.M.: Desde hace unos años han proliferados centros termales en las grandes ciudades. ¿Qué ofrecen y qué aportan?
A.P.: Desde luego, una de las cuestiones que han favorecido el rápido crecimiento de este negocio ha sido el posicionamiento en las proximidades de los lugares donde habitan o desarrollan su actividad profesional los consumidores, clientes potenciales de los establecimientos. El beneficio más inmediato es la capacidad de relajación que, dedicándole hora y media o dos horas, se puede conseguir con un circuito termal. Todo ello sin olvidar el posible masaje relajante o el tratamiento de estética más apropiado.

Tenemos clientes que incluso a la hora del almuerzo se pasan por nuestros centros, se hacen su circuito termal y se vuelven a trabajar "nuevos". Claro, eso se puede hacer si han realizado el recorrido por el citado circuito termal de forma adecuada, incluyendo los contrastes que suponen el 50% del beneficio del termalismo que se puede conseguir.
Como resultado de esos servicios, el urbanita consigue relajarse, eliminar el estrés, recuperar el sueño y ganar en calidad de vida. Es toda una terapia preventiva de las enfermedades, el ciudadano feliz siempre tiene más posibilidades de no enfermar. Es la filosofía del bienestar.

B.M.: ¿Considera que el gran público aún no está muy informado con las ventajas que nos ofrecen los centros urbanos hidrotermales?
A.P.: Por lo que he comentado antes, creo que el gran público ya conoce el producto, directa o indirectamente, si bien no todo el mundo tiene información sobre los beneficios que le pueden deparar los circuitos termales que se realizan en los spas. Por ello, hemos de esforzarnos en divulgar por todos los medios a nuestro alcance esa información. No se trata de que beneficie a los miembros de nuestra Asociación, el interés es para todos los centros establecidos que realizan unas buenas prácticas en el uso de sus instalaciones. Como ya he mencionado, nuestra entidad ha puesto a disposición de quien lo quiera consultar un microsite denominada http://www.comousarunspa.com/ en el que se explican los medios y los procesos para que el usuario esté debidamente informado.

B.M.: ¿Cómo sería un centro termal urbano o SPA ideal?
A.P.: Un balneario urbano o spa debe de contar con varias clases de servicios, hidromasaje, contraste y sudoración. Los primeros son las piscinas denominadas popularmente como "de chorros", a 36 ó 38 ºC. Los contrastes se imparten en las piscinas de tonificación, a 10 ó 15 ºC de temperatura. La sudoración en las termas, baños turcos o saunas, con diferentes temperaturas o humedades ambientales. Con las duchas escocesas y las de aceites esenciales, ambas bitérmicas, terminaríamos la zona de aguas. Pero hoy en día no hay un centro que se precie que no cuente con cabinas para la realización de masajes o tratamientos de estética. Además, los vestuarios y una recepción adecuada completan las instalaciones ideales. Pero no nos podemos olvidar del elemento esencial, nuestros profesionales, dado que sin ellos no podríamos sacar adelante un centro en condiciones.

B.M.: ¿Qué tratamientos podemos encontrar en uno de estos centros?
A.P.: La industria cosmética tiene tal evolución en la aparición de nuevos productos que no pasa un año sin que aparezcan en el mercado nuevos productos o tratamientos. Desde los tradicionales a los étnicos, como los tratamientos a base de bambú o piedras volcánicas de orígenes exóticos, pasando por los realizados en base a frutos como el maracuyá, la mandarina, etc. sin dejar a un lado el chocolate, el té verde, el caviar, el oro, la baba de caracol, etc. En fin, una gama infinita de posibilidades.
Si nos introducimos en el campo de la aparatología, la mesoterapia, la cavitación, la depilación por láser o luz pulsada, y tantos otros, cubren todas las necesidades que un ser humano pueda desear para mejorar su aspecto físico y hasta psíquico.

B.M.: ¿Qué representa para usted ser presidente de Spatermal?
A.P.: Coincide esta entrevista con un momento especial para mí. Coincidiendo con el séptimo aniversario de la constitución de la Asociación, el pasado día dos de junio se han celebrado elecciones para renovar los cargos de la Junta Directiva y, como ya había cubierto todos los mandatos posibles que permiten nuestros estatutos, en esta ocasión no me he presentado y he dejado de ser el Presidente de esta entidad. Pero eso no quita para que le exprese lo que ha sido para mí esta función desarrollada desde la fundación de la Asociación en la que he podido llevar a cabo un proyecto que comenzó con la unión de no más de quince empresarios y que nos ha llevado a alcanzar metas que satisfacen plenamente nuestros objetivos iniciales.

En principio, se abría un campo de realizaciones nuevas para mí, en aspectos como la organización funcional de una entidad patronal, con sus vinculaciones empresariales, sociales y, como no, con las distintas administraciones del Estado.
Había que sacar adelante el proyecto, pero había que dar, al mismo tiempo, servicios a los asociados, servicios de información, promoción comercial, gestión de recursos, y siempre dentro de una economía que se quedaba escasa para cubrir lo ambicioso de nuestros empeños. Todo ello me ha llenado de satisfacciones, por los logros y por la aceptación de los resultados por parte de nuestra base social, por el calor de su comprensión y su apoyo. Yo no me he encontrado solo en este desempeño. Además de formar parte de una Junta que ha funcionado exquisitamente en armonía, con puntos de vista o enfoques diferentes pero coincidentes en sus objetivos. Formábamos un gran equipo. Pero mi labor no se queda aquí. La Asamblea General, en la misma jornada, ha tenido la generosidad de nombrarme Presidente de Honor y encargarme determinadas tareas a desarrollar en esta nueva etapa.
Aprovecho para felicitar a la nueva Junta Directiva por su elección, con la que espero colaborar estrechamente a partir de ahora. Son un equipo formidable y se va a notar su labor.

B.M.: ¿Cuáles fueron los inicios profesionales de Antonio Pastor?
A.P.: Mis orígenes profesionales vienen de la banca, en la que he desempeñado funciones de auditoría, organización e inversión en diferentes entidades. También desarrollé actividades de consultoría en la gestión administrativa y financiera en colegios profesionales, así como en empresas del sector de los medios audiovisuales y, como no, en la gestión del balnearios urbanos por las que acabé dedicándome a este sector de los centros hidrotermales. En la actualidad, a mis 63 años, estoy jubilado de todas las actividades profesionales, aunque dudo mucho que no vaya a desarrollar alguna actividad productiva interesante en esta nueva etapa de mi vida.

B.M.: ¿Cómo se definiría profesionalmente?
A.P.: Soy lo que se podría definir como una persona bienintencionada, pues si eres de otra manera no te dedicas a estas actividades del voluntariado como la que me ha ocupado durante estos últimos ocho años. Confío en los demás, creo que todo el mundo puede aportar su granito de arena a los proyectos cuando se cree en ellos. Creo en la generosidad del ser humano y su capacidad de colaborar en empresas por la sola ilusión de conseguir sus metas. Soy una persona tenaz, leal y sincera. En fin, una persona normal que ha tenido la suerte de estar en el lugar adecuado en el momento oportuno para poder haber llevado a cabo este proyecto.

B.M.: ¿Qué es lo que más le gusta de su profesión?
A.P.: Hablando en pasado, por las circunstancias comentadas, la relación con los demás, la comunicación, la difusión de nuestros objetivos, la realización de los pequeños y grandes proyectos en los que me he visto involucrado. Creo que aún se pueden hacer muchas cosas y espero poder seguir realizándolas.









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