Según la historia, desde épocas inmemorables, las personas se aplicaban un sinnúmero de sustancias sobre el cabello, para cambiar su color. Desde los egipcios, pasando por los griegos, utilizaron una pasta de henna.

El proceso de decoloración, fue incorporado por los romanos, ya que sus mujeres tenían cabello oscuro y ansiaban tenerlo igual al de sus esclavas, mujeres con cabello claro. Para teñirse, luego, utilizaron sales de plomo y extractos de plantas.

La evolución del tinte comienza en el siglo XX, creándose en 1909 la primer coloración capilar, aparentemente segura ya que a finales de 1990, dos laboratorios, alertaron a la OMS sobre la toxicidad de estos colorantes capilares.

Teñirnos el pelo

Es una práctica muy común e inofensiva, pero nos puede traer consecuencias no deseadas, si somos alérgicos a cualquiera de los componentes de los tintes capilares.

Alguna vez, en los envases, leímos las recomendaciones e instrucciones, de estos colorantes y sabemos que es posible que los mismos nos pueda generar una reacción alérgica cutánea ya que entre sus compuestos hay sustancias químicas, tales como el Amoníaco, el resorcinol o la parafenilendiamina y los parabenos, que puedan ocasionarla.

Como el uso de estos productos para colorear el pelo, son cada vez más utilizados, crece el número de personas que resultan alérgicas o tienen síntomas. A menudo, es difícil saber ¿a qué sustancia somos alérgicos?

¿Culpables de las alergias a los tintes capilares?

Según se pudo comprobar, el responsable número uno, de las alergias por exposición a los tintes de pelo, es un colorante derivado de la parafenilendiamina (PPD).

Países como Alemania, Francia y Suecia, prohibieron incluir esta sustancia, en los tintes para cabello.

La concentración máxima permitida, en los países autorizados, es del 6% y la etiqueta del producto, debe especificar que "puede provocar reacciones alérgicas" como así también se debe citar "no utilizar para teñir pestañas o cejas".

Un informe presentado por profesionales, expone que no se puede sustituir estas moléculas necesarias para la composición de estos colorantes, por moléculas que no produzcan este tipo de síntomas.

La parafenilendiamina es utilizada como ingrediente de estos productos, ya que tiene bajos niveles de toxicidad, además de producir un color de pelo natural. La misma es utilizada en coloraciones ligeramente más oscuras, como así también en las que superan el tono 6.

Desde hace algunos años, el número de personas que se tiñe el cabello ha aumentado exponencialmente, involucrando a todas las edades y sexos.

En Japón, un país que ofrece datos estadísticos muy ilustrativos, el 41% de los estudiantes se tiñe el pelo regularmente, siendo también el caso del 85% de mujeres entre 20 y 30 años; y del 33% de los hombres que tienen menos de 30 años.

¿Cuáles son los Síntomas de una reacción Alérgica al tinte?

  • Enrojecimiento del cuero cabelludo orejas y cuello.
  • Prurito en las zonas que han estado en contacto.
  • Pueden aparecer abscesos y ampollas.
  • Aparición de zonas oscuras en la piel, donde pudo estar en contacto este tinte, o
  • Hinchazón: ojos, cara, cuero cabelludo, orejas y cuello.
  • En los casos más graves (poco frecuentes), se puede llegar a tener dificultades respiratorias y anafilaxis.

Tener en cuenta que si aplicamos el tinte y comenzamos a notar picazón o enrojecimiento de zonas que han mantenido contacto con el mismo, lo debemos retirar rápidamente, con abundante agua. Si continúa, debemos acudir a urgencias, pero aunque desaparezca, recomendamos consultar a un dermatólogo.

¿Cómo prevenir estas reacciones alérgicas al tinte capilar?

Sugerimos, antes de comenzar con el proceso de coloración, leer detenidamente y seguir las recomendaciones de los envases.

Si el cliente tiene alergia a la parafenilendiamina, el profesional de peluquería debe estar muy atento, y buscar una alternativa, para utilice otro tipo de tinte con compuestos diferentes.

Esto no quiere decir que no podamos cambiar de color nuestro pelo, ya existen tintes capilares libres de parafenildiaminas, que sirven para cubrir las canas no deseadas.

Lo importante es informarse para poder elegir los mejores productos, que no afecten nuestra salud y en caso de presentar algún síntoma de alergia al tinte, consultar a un profesional de la salud.

No nos desalentemos ¡hay otras opciones para vernos hermosas!









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