El negro potente, con subtonos carbón y ciruela además de con brillo, será una de las tendencias para el próximo semestre, desde enero a junio: “Estarán de moda tonos como el Onyx o como el Espresso Martini, un castaño profundo con reflejos café aunque es casi un negro, es muy luminoso y queda especialmente bien en mujeres de piel blanca o ligeramente morenas”, nos comenta David Lesur, director de formación de los salones David Künzle.
El mocca mousse será otro de los tonos destacados en 2026, al igual que los cobrizos como el cowboy copper o el ginger, los rojos chocolate y rubios como el vainilla o el butterscotch: “Sin dejarnos los castaños con matices rojos, dorados y caoba. Los tonos avellana, caramelo y miel también serán protagonistas así como el castaño natural”, destaca Juan Leal, director de educación de Pierino Cosmetics, y también estilista. Si tu cabello ya tiene demasiadas canas y quieres optar por esta tendencia, las mechas mousy son lo que buscas, o el blanco neutro y sutil que supone Cloud Dancer, elegido color del año por Pantone este mes de diciembre.
El cereza y el violeta se mezclarán en otro de los tonos de moda: el Cherry Cola, un color casi granate perfecto para pieles claras. O los tierra, como el Earthly Brunette a partir de babylights.
Firmas de cosmética capilar como la alemana Glynt o la australiana O&M, ambas distribuidas en España por Pierino Cosmetics, cuentan con los productos idóneos para probar muchos de estos estilos. En el caso de Glynt, Shadows es su sistema profesional de tintes con colores permanentes, semipermanentes y brillantes.
La alternativa saludable de coloración de O&M se llama CØR.color, capaz de dar color al tiempo que elimina químicos agresivos como amoniaco o PPD, dando lugar con sus fórmulas botánicas y veganas a tonos más duraderos, vivos y vibrantes.