La sede de Stanpa en Barcelona acogió el pasado viernes 16 de enero la presentación del estudio de mercado elaborado por Key Stone, centrado en la situación actual y las principales tendencias que marcarán el futuro de la peluquería en España. El encuentro reunió a profesionales, representantes de la industria y medios especializados para reflexionar sobre los retos de un sector en plena transformación.
La jornada contó con la participación de figuras destacadas de la industria, como Angel Farriols, General Manager Iberia de Henkel Beauty Care Professional; Miquel Oriol, General Manager de Industrias Oriol; Marta Oriol Estalella, directora de marketing; Angela Venegas, Marketing Director Iberia de Revlon Professional; así como Susana Salvadó, de Salón Look, y Susana Blasco, fundadora de Beauty Lex.
La presentación institucional corrió a cargo de Óscar Mateo, responsable del Área de Formación y Conocimiento de Mercado de Stanpa, mientras que el análisis del estudio fue desarrollado por Roberto Rosso, de Key Stone, con la colaboración de Amparo y Jessica Debessel.
Cuatro modelos de salón conviven en el mercado
El informe identifica cuatro grandes tipologías de peluquería en España. Las peluquerías clásicas representan el 35% del mercado, con más de 20.000 salones de precio medio-alto y servicio tradicional. Les siguen los modelos low-cost, caracterizados por precios competitivos, alto peso del autoempleo y presencia de peluquerías étnicas.
Por otro lado, los salones modernos apuestan por precios ajustados y una oferta de servicios más amplia, incluyendo cadenas, mientras que las boutiques especializadas o premium apenas suponen el 3,5% del total, con unos 2.000 establecimientos de alto valor añadido. Dos tercios del mercado se concentran entre los modelos low-cost y modernos, reflejando una fuerte presión por precio.
Un sector con claro envejecimiento
El estudio pone de relieve el envejecimiento de los titulares: el 13% tiene más de 60 años, aunque los responsables estiman que la cifra real podría superar el 15%. Además, cerca del 20% de los salones están gestionados por autónomos sin empleados, lo que plantea dudas sobre el relevo generacional y la continuidad de muchos negocios.
Macrotendencias que marcarán el futuro
Entre los grandes motores de cambio destaca el envejecimiento de la población. España será en 2048 el país más anciano del mundo y, aunque la esperanza de vida crece, existe una brecha de 22 años entre vida total y vida saludable. Este escenario abre oportunidades ligadas al mantenimiento de la imagen y el bienestar capilar.
El estudio señala una evolución clara del servicio: del corte y peinado hacia el cuidado integral del cabello. Ganarán peso los diagnósticos personalizados, los tratamientos del cuero cabelludo, los servicios anticaída, la microestimulación y, a medio plazo, la colaboración con medicina estética capilar.
También se refuerza el concepto del salón como espacio experiencial, con mayor atención al diseño, la sostenibilidad y el consumo responsable de recursos como el agua. La personalización extrema —especialmente en coloración— seguirá siendo una de las principales vías de diferenciación.
Multicanalidad y fin de la fidelidad exclusiva
Uno de los puntos más sensibles es la pérdida de peso de la reventa. El 44% de los profesionales asume que los clientes comprarán en múltiples canales, reduciendo la importancia del salón como punto de venta. A ello se suma el avance del modelo multimarca, impulsado por la búsqueda de soluciones bio y orgánicas que no siempre ofrece un único fabricante.
El capital humano, el gran desafío
La gestión del talento fue uno de los temas centrales del debate. El sector sufre dificultades para atraer y retener empleados, y el 70% de los profesionales considera que el perfil ideal debe combinar técnica, atención al cliente y formación de calidad.
El estudio alerta además sobre carencias estructurales en la formación profesional, reclamando mayores exigencias al profesorado y una vinculación real con el trabajo en salón. A esto se suma la brecha generacional y la necesidad de revisar las políticas de recursos humanos.
La inmigración aparece como parte de la solución, en un contexto demográfico marcado por saldo vegetativo negativo y una inmigración mayoritariamente latinoamericana que facilita la integración laboral.
Digitalización e inteligencia artificial
Pese a su importancia, la digitalización sigue siendo una asignatura pendiente. Muchos salones carecen de sistemas de gestión, análisis de datos o herramientas de reserva online, una situación difícil de sostener ante consumidores cada vez más digitales.
La inteligencia artificial comienza a asomar como apoyo en diagnóstico, personalización y gestión del cliente, aunque todavía con una implantación gradual y sin sustituir el papel del profesional.
El consumidor, más exigente y menos fiel
Las entrevistas a 500 consumidoras reflejan que la experiencia y el trato pesan tanto como el resultado técnico. El cliente llega más informado, busca propuestas saludables y sostenibles y, especialmente entre los jóvenes, muestra menor fidelidad si no encuentra lo que busca.
Un crecimiento lento pero estable
El estudio dibuja un escenario de recuperación progresiva tras la pandemia, con crecimiento moderado, descenso de la frecuencia de visitas pero aumento del ticket medio. Durante el debate se apuntó que el salón de tamaño medio, con equipos de 3-4 personas, podría convertirse en el modelo más equilibrado para afrontar los retos futuros.
En conjunto, el informe de Stanpa y Key Stone sitúa a la peluquería española ante una encrucijada: importantes desafíos estructurales, pero también claras oportunidades para quienes sepan adaptarse. Como se concluyó durante la jornada, “las empresas que entiendan esta evolución y alineen su estrategia con estas tendencias serán las que lideren el sector en los próximos años”.