El shaggy cut confirma su regreso esta temporada como uno de los cortes más demandados en salón. Desenfadado, versátil y con una clara inspiración setentera, este corte se adapta a cabellos tanto lisos como ondulados, aportando volumen en la parte superior de la cabeza y movimiento natural a la melena.
La clave para estilizarlo, especialmente si el cabello es fino, está en trabajar el volumen y la textura con productos ligeros que definan las capas sin apelmazar. Para conseguirlo, Kerasilk propone dos imprescindibles de su línea Kerasilk Styling, formulados para crear looks duraderos con un acabado agradable al tacto.
Como primer paso, Smoothing Blow Dry Cream, enriquecido con Aceite de Karité, prepara el cabello antes del secado, suaviza la fibra del cabello y facilita el deslizamiento del cepillo. Reduce el encrespamiento hasta un 71% y aporta hasta 3,2 veces más brillo, al tiempo que protege frente a los daños térmicos. El resultado es una base suave y ligera, perfecta para que las capas del shaggy se marquen con naturalidad.
Para definir y aportar cuerpo al corte, Texturizing Finishing Spray crea una textura sedosa con fijación flexible que potencia el volumen desde la raíz hasta las puntas. Enriquecido con Seda Biomimética y extracto de Loto Azul, protege frente a la humedad hasta 72 horas y permite reactivar el look a lo largo del día sin apelmazar. Ideal para lucir el shaggy con definición, ligereza y carácter.
Si este año apuestas por este corte icónico, Kerasilk ofrece los productos necesarios para trabajarlo con precisión y mantenerlo con volumen y textura, como recién salido del salón.