René Furterer, en colaboración con la ONG Harambee, apadrinará durante el periodo 2019-2020 los estudios de alfabetización y desarrollo profesional de 12 mujeres de ambientes desfavorecidos de Costa de Marfil. Para ello contarán con la colaboración de farmacéuticos y consumidores que aportarán su granito de arena al proyecto Dale un futuro

No se trata de ayudar sino de empoderar a las mujeres, poniendo a su disposición una de las armas más valiosas que existen para el desarrollo de una comunidad: la educación. René Furterer apadrinará a estas 12 mujeres con el objetivo de que puedan aprender a leer, escribir y aprender un oficio, para que puedan acceder al mercado laboral.

Aunque la formación de la mujer no se valora, su papel en África es esencial: en la mayoría de los casos, toda familia depende de la mujer.
  • Ange Véronique Akui Lilo, 32 años, costurera, soltera. Su prometido acaba de morir. Él era quien le leía los mensajes de sus clientas y de los proveedores de telas.
  • Kpan Toma, 44 años, es costurera, tiene cinco hijos y su marido está en el paro. Necesita saber leer y escribir para poder llevar adelante su negocio de costura.
  • Kinda Kouakou Nadège, de 21 años, procede de un orfelinato. No consigue empleo porque no sabe leer ni escribir. Le gusta la moda y querría aprender a diseñar y coser.
  • Ahua Antoinette, casada, vive en M'Batto-Bouaké. Estudió muy pocos años de primaria. Aunque es costurera, su trabajo es difícil porque no sabe leer ni escribir. Quiere llegar a más.
  • Sidonie Kima, casada y madre de seis hijos. Vive en M'Batto-Bouaké, donde trabaja en el campo. No sabe leer ni escribir. No puede ayudar a sus hijos a estudiar cuando vuelven de la escuela. Quiere poner un negocio dentro de dos años, cuando acabe con las clases de alfabetización.
El 57% de los niños subsaharianos están sin escolarizar, más del 80% son niñas. De los escolarizados, solo el 39% de las chicas accede a los estudios secundarios.
  • Elisabeth Gnondjui, 27 años, casada. Se dedica a hacer y a vender el "attieke" (harina de yuca, base de la alimentación de Costa de Marfil). Vive en M'Batto-Bouaké. No sabe leer ni escribir. Está muy ilusionada con las clases de alfabetización que le darán la posibilidad de desarrollar su negocio, fuera de su aldea.
  • Nonkou Abala Odette, tiene 26 años y una hija de dos años. Vive en M'Batto-Bouaké. Ha hecho una formación de peluquería, pero no se ha podido instalar porque no sabe leer ni escribir. Tampoco cuenta con personas de confianza con las que trabajar: necesita que alguien le lea todo. Quiere cambiar esta situación. Por eso, ha empezado las clases de alfabetización.
  • Prudence Zagli, tiene 14 años y vive en M'Batto-Bouaké. Ha venido del oeste del país con su hermana mayor porque sus padres no tenían medios para escolarizarlas. Ambas poseen un pequeño negocio. Empezó clases de costura, pero, seguir las clases le resulta difícil porque no sabe leer ni escribir. Por eso, empezó las clases de alfabetización.
  • Viviane Tago, tiene 18 años y vive en Palmafrique, un pueblo cercano a M'Batto-Bouaké. Tenía muchas dificultades para ir a la escuela andando y tuvo que abandonarla finalizada la primaria, porque no había aprendido a leer ni escribir. Desde entonces, ayuda a su madre a recoger frutos en los campos sin dueño y a venderlos después. Quiere aprender costura para ganarse la vida como modista, pero necesita saber leer y escribir para conseguirlo.
  • Laetitia Kouakou, 18 años. Vivía en una ciudad del interior del país (Daloa). Nunca ha podido estudiar. Acaba de llegar a M’Batto-Bouaké (pueblo en el que se encuentra la escuela). Su tía vino a conocer el centro, le habían dicho que podían conseguir becas. "Le dijimos que una empresa europea René Furterer nos daba 12 becas y una podía ser para ella. Está encantada del panorama que descubre y le resulta maravilloso y sorprendente que haya empresas con gente tan buena".
René Furterer apadrinará a 12 mujeres con el objetivo de que puedan aprender a leer, escribir y aprender un oficio, para, de esta forma, acceder al mercado laboral.
  • Latifatou Ouedraogo, 17 años. Vivía con sus padres en el barrio más marginal de Abidjan (Abobo). Ha venido a buscar trabajo a Bingerville y una señora le habló de la escuela. Se interesó mucho en aprender formación profesional en repostería, pero para ello necesita saber leer y escribir.
  • Grâce M'Bra, vive con su familia en Adjamé-Bingerville, un pueblo cerca de M'Batto-Bouaké. Tiene 16 años. Tuvo que dejar la escuela muy temprano, así que no sabe leer ni escribir. Quiere estudiar mucho y sacar buenas notas para dar un futuro a su familia.

Harambee, que en swahili significa "todos juntos", es un proyecto internacional de solidaridad con África subsahariana que colabora con proyectos educativos, sanitarios o asistenciales, impulsados y realizados por los mismos africanos en sus países. Todos sus voluntarios trabajan de forma solidaria sin percibir remuneración alguna. En 2018 Harambee desarrolla proyectos en Benín, Bwrundi, Congo, Camerún, Costa de Marfil, Kenia, Nigeria, Rwanda, Sudáfrica, Togo y Uganda.









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