El Pentágono ha decidido permitir a los militares por primera vez llevar turbantes, kipá y otro tipo de elementos religiosos cuando vistan de uniforme. Se espera que las novedades afecten principalmente a los sijs, musulmanes, judíos y los miembros de otros grupos que lucen barba o prendas de ropa como parte de su religión. También podría beneficiar a los fieles de la Wicca y otras creencias que llevan tatuajes y piercings por razones religiosas.

Según la agencia Reuters, los diferentes departamentos militares estadounidenses se acomodan así a "las expresiones individuales de los miembros del servicio militar, tanto en lo referente a la religión como respecto de convicciones y principios morales".

El capitán de corbeta y portavoz del Pentágono, Nate Christensen, ha declarado que por primera vez la política del departamento de la defensa permitirá el uso de barba, pelo largo y otro tipo de elementos religiosos "siempre que no interfieran en la disciplina y el buen orden".

Desde ahora, cualquier miembro del ejército que quiera llevar barba o este tipo de prendas deberá solicitar un permiso, y además se intentará dar alojamiento a los miembros de estas colectividades religiosas.

Algunas de estas comunidades se han mostrado expectantes acerca de la forma en la que se va a aplicar esta nueva medida. Así, Ibrahim Hooper, portavoz de la Asociación de Comunidades Religiosas Islámicas, ha declarado que espera que el permiso para utilizar este tipo de prendas "no quede finalmente sujeto al capricho de los comandantes, ya que esto supondría que se produjesen situaciones problemáticas como las que ya hemos vivido en el pasado".

.Amardeep Singh, un portavoz de la colectividad de sijs de Estados Unidos, ha mostrado su satisfacción porque es la "primera vez que el Pentágono indica que está dispuesto a acoger a personas con el pelo largo por motivos religiosos". La medida, asegura, es positiva porque "ya no tendremos que elegir entre nuestra fe religiosa y el servicio al país".
Este cambio en las normas del Pentágono "no es una revolución pero sí una evolución", ya que "envía el mensaje de que las Fuerzas Armadas son respetuosas con las creencias minoritarias".

En el mismo sentido, aunque con un tono algo más crítico, se expresaron los grupos que pertenecen al sijismo, una religión india que es la novena del mundo en número de creyentes. El Fondo Educativo y de Defensa Legal del sijismo en EE UU consideró que las nuevas reglas son un "trampolín" para el éxito de las reclamaciones que durante años han hecho los sijistas y los musulmanes para que el Pentágono permita a su personal vestir de acuerdo a su fe. No obstante, este grupo dijo estar decepcionado por que los casos se resuelvan de manera individual y las normas no se apliquen en general para todos los militares.









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