Es una de las técnicas de corte de obligado dominio para el profesional peluquero. Hablamos del degradado, una técnica que permite distribuir y controlar el peso del cabello mediante líneas geométricas, con o sin tensión, y construir el contorno de prácticamente cualquier forma. Para conseguir un resultado preciso, también es fundamental seleccionar las herramientas adecuadas en función del efecto que se quiera obtener.
Makeover, o lo que es lo mismo, Eva González y José Salvador, es una marca y salón ubicado en Logroño (La Rioja) que no requiere carta de presentación. Su prestigio y saber hacer les ha valido el reconocimiento de su clientela, la industria y sus compañeros de profesión.
Los caminos de Eva y José se cruzan en 2010 y juntos fundan Makeover. Motivados por la búsqueda de la excelencia en peluquería, se forman con nombres de referencia, como Toni & Guy o Anthony Mascolo, entre otros.
Makeover se define como "una marca, un servicio, una experiencia, una ilusión que se inspira en la gente y su estilo. Makeover desarrolla un trabajo que va más allá de la belleza, de las tendencias o la moda. Makeover sitúa su punto de partida en cada persona, escuchándola y aprendiendo".
Ambos, Eva y José, José y Eva, dejan claro en sus creaciones que no se limitan al trabajo tras el tocador, sino también a la elaboración de editoriales de moda y tendencia. Son dos estilistas de primera que, en comunión, forman un tándem de gran experiencia y creatividad.
La técnica del degradado en peluquería, múltiples formas y posibilidades, por Makeover
¿Cuál es el secreto de la técnica del corte degradado?
"Cosas importantes a tener en cuenta para el 'secreto', que no es otro que: posición corporal correcta, angulación y visualizar con claridad dónde va la zona de peso", contestan Eva y José, Makeover.
Desarrollo técnico del degradado.
"Dependiendo del resultado que queramos obtener varían todos los factores, la elevación, densidad, angulación, etc.".
¿Con qué herramienta?
Según ambos estilistas, "en el 98% de los casos en nuestro salón con tijera. Dejamos un 2% de navaja dependiendo del cabello sobre el que trabajamos y la técnica usada con la misma".
Tipos de cabello y longitudes en los que practicar el degradado.
Makeover lo tiene claro: "En todo tipo de cabellos, dependiendo la técnica usada y longitudes de medios a largos".
¿Para qué tipo de mujeres?
Eva González y José Salvador opinan que el degradado es ideal "en esa mujer que busca un look fresco, cómodo y urbano".
¿También para hombres?
"Por supuesto, con técnicas de degradados más agresivos", ambos coinciden.
Tipos de degradado.
"Los degradados son mundo por enseñar y descubrir. Hay cientos de variantes dependiendo del resultado que queramos conseguir: planos, elevados, horizontales, point cut, cortes rígidos..."
Personalizar el degradado, clave para un resultado actual.
Más allá de elegir entre un degradado alto, bajo, horizontal o elevado, el resultado final depende de cómo se adapte la técnica a cada cabello. La densidad, la textura, la caída natural, la longitud y la distribución del peso condicionan tanto la ejecución como el acabado. Por eso, el diagnóstico previo sigue siendo una parte esencial del trabajo técnico: permite decidir dónde eliminar peso, dónde conservarlo y cómo conseguir movimiento sin perder la forma diseñada.
Precisión técnica y creatividad en el salón.
En la práctica profesional, dominar diferentes variantes del degradado permite ampliar considerablemente las posibilidades de personalización. El control de la elevación, la tensión y la angulación, junto con la elección de tijera o navaja cuando proceda, permite pasar de acabados muy limpios y estructurados a otros más suaves, fluidos y naturales. La técnica, por tanto, no debería entenderse como un resultado único, sino como una herramienta que el estilista adapta a cada diseño y a las necesidades de su cliente.
Una técnica que evoluciona con las tendencias.
Para el salón, mantener actualizado el dominio del degradado también supone disponer de un recurso versátil para interpretar las tendencias de corte sin renunciar a la personalización. La clave está en conocer bien la técnica para poder modificarla: variar alturas y pesos, combinar diferentes formas de texturización o integrar el degradado con otras técnicas de corte. De este modo, un mismo principio técnico puede dar lugar a propuestas muy diferentes y adaptadas a cada cliente.