Con la llegada de las Navidades quizá sea el momento de incorporar nueva aparatología en el negocio. Desde Quantum Technology presentan la plataforma tres en uno T-Shape. Provista de seis cabezales, esta novedad facilita los tratamientos de remodelación corporal y rejuvenecimiento facial más avanzados.

La T-Shape emplea las siguientes técnicas:

  • Dos tipos de fotobioestimulación: Láser frío lipolítico. Activa la lipólisis del tejido graso cutáneo mediante el aumento de la permeabilidad de la membrana adipocitaria. Se acelera la fragmentación de triglicéridos y se promueve el movimiento y posterior eliminación de estos. Así se consigue la reducción de volumen generalizado y especialmente en las áreas localizadas.
    Activación fibroblástica. Se incrementa la reafirmación cutánea con resultados increíbles. Además, se potencia la creación de colágeno, elastina y ácido hialurónico. Se trata de un potente regenerador celular y vasodilator que activa la circulación y mejora la nutrición de células y tejidos.
  • Masaje subdérmico asociado a impulsos dinámicos con rodillos motorizados. En función del impulso, tiene finalidades adelgazantes, linfodrenantes, tonificantes y descontracturantes. El masaje subdérmico succiona y amasa la piel. También aumenta la circulación local, el drenaje linfático y activa el proceso de lipólisis. En definitiva, se reduce el tamaño adipocitario, se flexibilizan los tabiques fibrosos y se alisa la superficie de la piel.
  • Radiofrecuencia multipolar y bipolar. Genera calor en las zonas más profundas de la piel y esto produce una serie de efectos: se crea colágeno, se mejora la elasticidad y redensifica el tejido. El resultado es una piel más firme, tersa y rejuvenecida.

Estas técnicas se pueden usar de forma simultánea o individual, en función de lo que necesite el cliente. La T-Shape facilita tratamientos corporales con resultados tanto localizados como generales y tratamientos faciales, no invasivos e indoloros.

Se recomiendan de cuatro a ocho sesiones con dos sesiones a la semana de 30 minutos de media. El protocolo consiste en tres fases: linfodrenaje, lipolisis y tonificación.









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