El otoño es la estación ideal para ayudar a nuestra piel a renovarse, tras todos los excesos sufridos durante los meses de calor. Además, nos ofrece la gran oportunidad de preparar el rostro para la llegada inminente de las inclemencias del invierno. Con las bajas temperaturas, el aire frío y la exposición continua a la calefacción, la salud cutánea volverá a estar en peligro si no actuamos con determinación y grandes aliados en este momento del año.

No hay tiempo que perder; nuestra piel se merece volver a lucir sana y radiante durante toda la estación. Apuesta por el reto de regenerar la piel en otoño con la solución más efectiva: la gama 'pro juventud' Retiderma. Producto profesional, ideal para tu centro y la recomendación a tu clienta.

Los efectos del verano en la piel

Las temperaturas más estables de los meses de octubre y noviembre nos permiten darle un respiro a la piel y nos abren las puertas al reto de resetear el rostro tras los excesos de la época estival. Es fundamental mimar la piel para que vuelva a lucir sana y radiante y, para conseguirlo, es imprescindible apostar por un cuidado beauty que se adapte a sus necesidades.

Y es que, en otoño, nos encontramos con muchos frentes abiertos a los que deberemos dar respuesta para lucir una piel radiante durante toda la nueva temporada.

El fotoenvejecimiento producido por el sol

Durante el período estival, la piel está más expuesta al sol de forma directa o indirecta, lo que provoca una pérdida de la elasticidad y la aceleración del envejecimiento cronológico, dando lugar a manchas y arrugas. Y es que la causa más importante del fotoenvejecimiento de la piel es la radiación solar y sus efectos no son inmediatos, pero sí acumulativos.

Los rayos ultravioletas del sol generan radicales libres que rompen las fibras de colágeno y elastina de las que dependen la salud, la juventud y la belleza de la piel. En consecuencia, aparecen pequeñas cicatrices que van formando surcos en el rostro. Con la aparición de las arrugas gruesas causadas por la exposición solar, la piel adquiere un aspecto apergaminado, que progresivamente se irá cubriendo de manchas.

El incremento de arrugas provocado por la exposición a la radiación UV es especialmente destacable en la zona del contorno de ojos, mientras que el descenso en la producción de colágeno y elastina es el principal enemigo de la firmeza de la piel.

Aparición de manchas

En la época otoñal, aparecen las manchas que se han ido gestando al exponernos al sol y vuelven a aparecer algunas que ya creíamos desaparecidas. Y es que la exposición solar promueve su aparición o empeora las ya existentes.

Tono apagado de la piel

A la agresión que supone para la salud de nuestra piel la radiación solar, hay que sumar la huella que deja la larga exposición al salitre del mar y al cloro de las piscinas. El combo de factores provoca un engrosamiento de la piel que se traduce en un tono opaco e irregular.

La desconexión de las vacaciones

En verano, las rutinas de cuidado tienden a relajarse y, con la excusa de que “estamos de vacaciones”, justificamos la interrupción de nuestros hábitos de cuidado. Sin embargo, nuestra piel sufre este abandono, que se traduce en una pérdida de su luminosidad y vitalidad. Precisamente, en verano, es fundamental una exhaustiva limpieza facial, que libere el cutis de los restos de filtros solares, cosméticos, partículas contaminantes…

Además, ante las altas temperaturas, la piel experimenta un aumento del sebo y del sudor, lo que promueve la aparición de impurezas.

No apostar por una correcta higiene facial tiene consecuencias inmediatas. La acumulación de todas estas partículas en la piel obstruye los poros, impidiendo su correcta oxigenación. Así, el rostro solo puede mostrarse al mundo con el tono cetrino típico de la estación.

Regenerar la piel en otoño con el mejor aliado: Retiderma

Para enfrentarnos al legado del verano y proteger el rostro de cara al invierno es fundamental no demorar la regeneración de la piel. Para lograrlo, Montibello lanza su nueva gama antiedad Retiderma, ideal para:

  • Pieles envejecidas por la sobreexposición al sol, que presentan manchas engrosamiento cutáneo y textura rugosa.
  • Pieles que precisen de una acción regenerante y renovadora posverano.

Los cosméticos con retinoides, claves en el reto

Retiderma de Montibello es una gama innovadora de cuidado facial que basa su eficacia en la acción de un bio-retinoide marino de última generación extraído de forma sostenible de una microalga verde originaria de Formentera. La fórmula también incluye también las microalgas marinas Rutllera Lamellosa, reparador dérmico, y Spirulina, un superfood antioxidante, así como ácido poliglutámico, que proporciona un shot de hidratación.

Su fórmula es completamente tolerante con la naturaleza de la piel porque interviene únicamente en los receptores celulares de ácido retinoico, previamente seleccionados. Y así, con Retiderma, se acabó limitar el uso de los retinoides como tratamiento de cuidado nocturno: el bio-retinoide marino de última generación no es fotosensible, de forma que es apto para el día y la noche.

Los productos de Retiderma

» Crema con retinoides renovadora / Retinoid Renewal Cream 50 ml. Con un 94% de ingredientes de origen natural, esta crema sedosa formulada con Marine Bio-Retinoid promueve la renovación de la piel y favorece la reparación cutánea. Además, corrige las arrugas, afina la textura y unifica el tono cutáneo. El resultado: una piel revitalizada e hidratada.

» Sérum con retinol para la noche / Retinol Night Serum 30 ml. Con una concentración de 0,05% de retinol, este sérum ultraligero de noche potencia la juventud del cutis, mejora la textura y corrige las arrugas. Además, aporta luminosidad, suavidad e hidratación al rostro.

» Contorno de ojos con Retinoides / Retinoid Eye Contour 15 ml. Específicamente formulado para combatir los signos de envejecimiento y de cansancio de la delicada zona del contorno de los ojos, a la vez que aporta un extra de hidratación. Así, la mirada recobra su juventud y vitalidad.









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