El paquete Luna de Oriente incluye masaje, circuito spa y cena en el restaurante Shukran. Este tratamiento transporta a la clientela al Líbano, el país de los cedros. El protocolo permite relajarse en la más estricta intimidad del Private Spa que incluye baño turco, ducha de cromoterapia y cabina doble. Uno sosiega cuerpo y mente gracias a un masaje a base de técnicas orientales y exquisitos ingredientes mediterráneos. Este tratamiento se complementa con una cena en el restaurante libanés Shukran. El establecimiento cuenta con un encantador espacio al aire libre dentro del jardín del hotel Miguel Ángel, donde se puede disfrutar de la gastronomía tradicional libanesa y la cocina moderna.

Luna de Oriente es un ritual de una hora y media de duración en un ambiente exclusivo y sereno. Se alcanza un estado de relajación absoluto durante el masaje. A la vez, se obtiene una piel suave, hidratada y luminosa gracias a los aromas de los ingredientes naturales aplicados con suaves masajes según las tradicionales técnicas curativas de Oriente Próximo.

El protocolo, paso a paso:

El tratamiento comienza con una exfoliación a base de aceite puro de almendras dulces y granos de café de Arabia. El contenido en cafeína y betacaroteno contribuye a que la piel se cargue de energía y se eliminen una gran cantidad de toxinas. Asimismo, se eliminan impurezas y se estimula la producción del colágeno de la dermis.

A continuación, con la piel totalmente preparada y receptiva, se realiza el masaje. Mediante diversos movimientos fluidos y presiones ligeras, se absorben los nutrientes de los aceites esenciales aromáticos como la canela, la flor de azahar y el árbol de té. Esta mezcla de esencias activará la microcirculación y hará que el cuerpo elimine toda tensión, gracias a la aromaterapia.

El paquete se completa con un menú especial en el restaurante Shukran. Los platos pensados para la velada son ligeros, frescos y naturales, como la marca gastronómica de la casa, healthy eating. Así podremos elegir entre las ensaladas Fatoush o Tabbouleh, degustar los tradicionales Hommos o Mutabal, quizás los más conocidos de la gastronomía libanesa. Como plato fuerte, se puede elegir entre Kebbe de pollo o ternera. Todo ello acompañado del refresco elegido por el cliente. La cocina tradicional libanesa estimula los sentidos mediante el uso de especias aromáticas y el esfuerzo continuo de innovar y crear nuevos sabores. El local facilita un servicio personal y especializado, respaldado por materias primas frescas y saludables.









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