Investigadores de la Universidad de California podrían haber encontrado la clave para desarrollar una vacuna que 'acabe con el grano'. Lo que todos más o menos hemos intentado alguna vez al explotarnos el acné.

El estudio publicado en Journal of Investigative Dermatology ha saltado a los medios de comunicación y ha copado la actualidad en estos días. No tenemos ninguna duda de tal repercusión, dada la preocupación que genera el acné y el combate que desde distintos frentes y casi desde tiempos inmemoriales se lleva a cabo con mayor o menor éxito a la hora de borrarlo del mapa, más concretamente del rostro e incluso del cuerpo en algunos casos.
Imagínate el impacto que tendría una vacuna contra el acné, una alteración que hoy por hoy sufre el 85% de los adolescentes. Así lo ha dicho uno de los investigadores del citado estudio, Chun-Ming Huang: "Una vez validado por un ensayo clínico a gran escala, el impacto potencial de nuestros hallazgos será enorme para los cientos de millones de personas que sufren de acné vulgar".

Ensayo clínico

Los científicos analizaron el ADN del Propionibacterium Acnes, que es la bacteria que produce el acné. El microorganismo secreta una proteína llamada CAMP, que provoca la destrucción de las células de la piel. Esto la expone a distintas infecciones.
Comprobaron entonces que la aplicación de la proteína tuviera una respuesta inflamatoria. Acto seguido, ensayaron en ratones y células humanas en ex vivo (fuera del cuerpo) para comprobar si mediante anticuerpos se podía inhibir el factor de virulencia. Sus hallazgos muestran que la aplicación de anticuerpos monoclonales al factor CAMP 2 efectivamente disminuyó la respuesta inflamatoria.

Casi desde tiempos inmemoriales se ha intentado eliminar el acné del rostro e incluso del cuerpo en algunos casos que hoy por hoy sufre el 85% de los adolescentes, aunque no siempre con el mismo éxito.

Esta es la primera vez que se desarrolla un efecto que ataque directamente a las bacterias presentes en la piel humana en vez de a los patógenos invasores. La vacuna representaría una forma de tratamiento mucho más efectiva que las que actualmente existen.
"Una vacuna contra el acné podría evitar los posibles efectos adversos de los retinoides tópicos o sistémicos y los antibióticos asociados con las opciones de tratamiento actuales", ha asegurado Chun-Ming Huang.

Sin duda un gran paso para acabar de manera fulminante con el grano del acné.









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