El verano es la temporada estrella de bronceado, de calor, de noches eternas, de playa... pero también cuando se disparan los casos de cistitis, una infección urinaria que afecta especialmente a las mujeres y cuyos síntomas más habituales son las ganas constantes de orinar y el escozor.

Debido a la humedad de los bañadores o el agua fría, así como el aumento de las relaciones sexuales; se altera la flora regional y sus mecanismos de defensa. La Unidad del Suelo Pélvico by Rozalén, nos da los consejos y recomendaciones para evitar esta molesta infección.

Si tenemos una higiene correcta, disminuyen los casos de cistitis. "Debemos lavar los genitales desde la zona anterior a la posterior para evitar que los gérmenes localizados en el área anal lleguen a la uretra", explican desde el centro. Mientras que también recomiendan evitar permanecer mucho tiempo con el mismo bañador porque la humedad facilita la proliferación de bacterias, como la Escherichia coli, un tipo de bacteria que vive en el intestino, responsable más frecuente de la cistitis.

También es importante ir al baño de forma regular, tener cuidado durante las relaciones sexuales y "tonificar la musculatura del suelo pélvico para que la vagina permanezca más cerrada y protegida de posibles infecciones externas".

La cistitis es más frecuente durante el estío porque la humedad de los bañadores o el agua fría favorecen su aparición, así como por el aumento de las relaciones sexuales.

A su vez, desde el centro recomiendan beber agua en abundancia. "Mantener una adecuada ingesta de agua asegura un buen volumen de orina y ayuda a la eliminación de gérmenes. Por ello, no deben restringirse los líquidos en la dieta, calculando un litro y medio diario de agua aproximadamente" y no abusar del alcohol y el café.

Tomar alimentos ricos en fibra contribuye a regular el tránsito intestinal y así, evitar el estreñimiento que dificulta la expulsión de bacterias. Y cuando las infecciones son recurrentes es importante determinar si se trata de una cistitis de repetición (varios episodios al año) o una recidiva, cuando reaparecen los síntomas de la infección causados por el mismo organismo.

"Un buen aliado frente a las infecciones de orina es el arándano rojo por su contenido en proantocianidina tipo A, que actúa de dos formas: elimina el E.coli a nivel intestinal e impide que el germen se pegue a la pared de la vejiga".









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