El aspecto de las uñas puede ser una primera señal de posibles patologías. Así lo aseguran expertos de la Universidad de Limerick (Irlanda), quienes aseguran que las uñas quebradizas avisan acerca de una futura osteoporosis. Esta enfermedad esquelética se distingue por la pérdida de masa ósea. Los huesos se vuelven porosos y frágiles. El sistema óseo, en general, sufre más con los golpes y padece fracturas con más facilidad. Este fenómeno tiene lugar de manera progresiva y silenciosa, por eso es más difícil de detectar.

Uñas débiles, posible osteoporosis

Las uñas y los huesos se componen de dos proteínas distintas, tal y como explican los investigadores de la universidad irlandesa. Las primeras, por queratina, los segundos, por colágeno. A pesar de sus diferencias, cuentan con algunos factores en común. Ambas poseen enlaces de disulfuro que permiten asociar una molécula de proteína con otra. En cuanto a las uñas, este enlace es básico para unir la queratina, devolviéndoles la fuerza y dureza necesarias. Igualmente, los huesos precisan de dichos enlaces para seguir unidos y prevenir posibles fracturas.

En consecuencia, unas uñas quebradizas podrían delatar la poca unión de la queratina por los enlaces de disulfuro. Asimismo, los huesos necesitan esos mismos enlaces para conservarse unidos y prevenir porosidad y fracturas. Ante uñas que se debilitan y rompen con frecuencia, se aconseja visitar al médico. Sobre todo si ya se han cumplido 40 años.









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