En la actualidad, el continente asiático sigue acaparando el interés de numerosas estrategias y planes de marketing. Y ello se debe, sin duda, al dinamismo de sus mercados, considerados emergentes. Una asociación lógica si se tiene en cuenta que dichas economías superan los tres billones de consumidores potenciales. Igualmente, se observa un desarrollo desigual entre poder adquisitivo y mercado de consumo, por lo que los datos disponibles son únicamente orientativos. El sector de Belleza y Cuidado Personal (BPC) es uno de los que más ilustra estas desigualdades, ya que oscila entre productos básicos que cubren las necesidades diarias a los más lujosos y exclusivos.

A modo de ejemplo, la consultora de mercado Mintel ha facilitado algunos datos. La compra de productos de jabón, ducha y baño representa el 50% del gasto de la población india, pero tan solo un 20% de las compras de japoneses y surcoreanos, con mayor poder adquisitivo. En el otro extremo, se aprecia que las cremas faciales suponen entre el 40 y el 50% del gasto en belleza y cuidado personal de japonesas y surcoreanas, pero únicamente el 10% de las compras de indias. En síntesis, cuanto más se disparan los ingresos, más crecen las ventas de cremas y productos de cuidado facial.

Los análisis de Mintel parten de los porcentajes o cuotas de consumo en valor de 13 minoristas de productos de belleza y cuidado en ocho países. Estudios que analizan el consumo de categorías muy diferentes: desde productos de tocador -jabón y champú por ejemplo- a cremas faciales y fragancias. De ahí, la consultora obtiene datos extrapolables a hipótesis sobre niveles de vida y/o gasto en las categorías de producto más prestigiosas, etc.

Un mercado valorado en 86 billones de dólares

Al tratarse de un mercado valorado en 86 billones de dólares (71.649 millones de euros aproximadamente) es lógico que se produzcan algunas anomalías. Por ejemplo, los japoneses disfrutan del nivel adquisitivo más alto, aunque son los surcoreanos quienes se gastan más dinero en productos de cuidado facial y menos en otros de aseo personal (jabón, baño y ducha). Parece que Corea del Sur podría seguir la misma línea de consumo que se da en Francia y el resto de Europa. Además, Corea del Sur podría liderar el sector de belleza con una oferta de productos innovadora que atraería a un gran número de turistas ávidos de productos fuera de su alcance en sus países.

La higiene bucal gana adeptos/as en Vietnam, al contrario que en China

En ocasiones, los estudios facilitan pistas sobre posibles discrepancias en el mercado. En Vietnam se da prioridad a la higiene oral. Los vietnamitas gastan más, per cápita, que los chinos en productos dentales. Y ello a pesar de la disparidad de ingresos de los primeros versus los segundos. Las campañas educativas que instan a la limpieza y sustitución de los cepillos de dientes han contribuido a una mayor concienciación social acerca de la higiene bucal. Cabe imaginar qué sucedería si indonesios o chinos pasaran de gastar del actual 18 y 13% de sus ingresos, respectivamente, al 30% de los vietnamitas en productos de belleza y cuidado personal.

El perfil del comprador de productos de cuidado facial responde a un consumidor con poder adquisitivo, que vive y/o trabaja en diversos países, tal y como sucede en Indonesia. Un consumidor que vive o aspira a vivir en entornos urbanos y se abastece de minoristas. Un ciudadano de clase media que prefiere visitar a menudo el salón y/o al médico de cabecera de confianza para cubrir sus necesidades.

En cuanto al cuidado del cuerpo, éste se posiciona en diversos mercados y perfiles de usuarios. Este tipo de productos son más económicos, por ejemplo, que los bronceadores y accesibles a una mayor parte de población. Y es que se considera que el cuidado del cuerpo es esencial en un país con clima tropical. En este sentido, el cuidado del cuerpo representa al menos una de cada seis rupias, moneda oficial de Indonesia, invertidas en belleza y cuidado personal.

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