Hay gestos de maquillaje que repetimos por costumbre, pero que no siempre funcionan como esperamos. Uno de los más comunes tiene que ver con el corrector de ojeras: aplicarlo en exceso y en toda la zona suele provocar justo el efecto contrario al deseado. El resultado: producto acumulado en líneas de expresión y un acabado poco favorecedor.
La maquilladora profesional Cristina G. Nuevo, portavoz de Planet Skin, propone una alternativa mucho más sencilla y eficaz. Su técnica no solo evita que el corrector se cuartee, sino que mejora visiblemente el aspecto del contorno de ojos, incluso cuando presenta deshidratación o pequeñas arrugas.
El error más habitual al aplicar corrector
Durante años se ha popularizado la idea de aplicar el corrector en forma de media luna bajo todo el ojo. Sin embargo, esta técnica suele saturar la zona. “Cuanto más producto aplicamos, más probabilidades hay de que se marque”, explica Cristina G. Nuevo.
La experta insiste en que no es necesario cubrir toda la ojera para lograr una mirada descansada. De hecho, hacerlo puede acentuar las líneas y la textura. La clave está en respetar la anatomía del rostro y trabajar con precisión.
El truco profesional que marca la diferencia
La técnica es mucho más estratégica de lo que parece. Consiste en aplicar una pequeña cantidad de corrector solo en puntos concretos: el lagrimal, el lateral de la nariz y justo bajo el extremo externo del ojo.
Después, se difumina suavemente con una brocha, extendiendo el producto solo lo necesario. Este gesto consigue un acabado más limpio, ligero y natural, además de reducir significativamente el riesgo de que el corrector se acumule en los pliegues.
Este método resulta especialmente favorecedor en pieles maduras o en contornos secos, donde el exceso de producto suele ser más evidente.
¿Y los polvos? No siempre son la solución
Técnicas como el baking han sido durante años la respuesta para fijar el corrector. Sin embargo, en el día a día no siempre funcionan. “Pueden acentuar las arrugas y la textura de la piel”, advierte la maquilladora.
Esto no significa que los polvos deban evitarse por completo, sino que no deben utilizarse como solución a un error previo. Si el problema está en la cantidad o en la aplicación, sellar en exceso solo lo hará más visible.
La importancia del estado de la piel
Más allá de la técnica, el acabado del corrector también depende del estado del contorno de ojos. Una piel deshidratada o sensibilizada hará que el producto se adhiera peor y marque más.
Por ello, conviene evitar fórmulas demasiado agresivas o astringentes en esta zona, ya que pueden alterar la barrera cutánea y empeorar el resultado del maquillaje.
Cómo lograr una mirada fresca y duradera
El secreto está en combinar cuidado y maquillaje. Antes de aplicar el corrector, es fundamental hidratar bien la zona con un contorno ligero y dejar que se absorba correctamente.
También es importante elegir fórmulas flexibles, ligeras y confortables, que no resequen ni aporten peso. Cuando el corrector se utiliza solo donde hace falta, la mirada se ilumina sin endurecer el rostro.
“Se nota menos el maquillaje, pero la piel se ve mejor. Y ahí está la clave de un buen resultado”, concluye Cristina G. Nuevo.
Productos que ayudan a potenciar el resultado
- Tirtir Glide & Hide Blurring Concealer: Corrector de doble acción con textura cremosa e hidratante, enriquecido con ácido hialurónico. Aporta cobertura modulable sin cuartearse.
- Tfit Cover Up Pro Concealer: Paleta 3 en 1 con subtonos correctores que permiten neutralizar ojeras y unificar el tono con acabado natural.
- Dasique Pro Concealer Palette: Paleta versátil con múltiples tonos para personalizar la corrección según cada necesidad, con textura ligera y fácil de difuminar.
- Tirtir Collagen Lifting Eye Cream: Contorno de ojos con colágeno vegetal, péptidos y niacinamida que hidrata, ilumina y mejora la textura antes del maquillaje.
- Tirtir Mask Fit Makeup Fixer: Bruma fijadora que ayuda a prolongar la duración del maquillaje, manteniendo un acabado uniforme y ligero.