¿Por qué no? El color es también derecho y reclamo del hombre que apuesta, sin perder identidad alguna, y sí proyectándola hacia otros modos y maneras, por una estética rompedora, a la vez que atractiva, muy atractiva.
Esto es lo que piensas cuando te acercas por vez primera a Grey Fringes, obra de altura, editorial de pasarela y moda del maestro Jordi Pérez, la Barbería de Gràcia.

"Tradicionalmente, en la peluquería masculina, el cliente ha sido bastante reacio a la hora de innovar y de aplicar color, a diferencia de la peluquería femenina, en la cual las mujeres son mucho más atrevidas", dice Jordi. "Pero estamos en un momento, en el que el hombre, después de unos cuantos años de elegir una estética viril, con peinados muy masculinos y con la barba como gran protagonista de su imagen, está dispuesto hacer un cambio, a actualizarse y a probar cosas nuevas y por qué no, a hacerse colores de fantasía".
Así es la colección que hoy se hace con estas líneas, fantasía a manos llenas, sin abandonar, eso sí, las técnicas más puras y barberas. "Nuestra colección, refleja este cambio, este hombre innovador que sin renunciar a su masculinidad y a una imagen muy potente y muy varonil, se atreve a dar el paso a realizarse colores de fantasía, en este caso colores grises y platas, lo que nosotros hemos llamado -sentencia Jordi-, Grey Fringes".

Desde la cuna

Jordi Pérez, es "barbero desde la cuna", le gusta decir y dicen. Nació en el seno de la familia propietaria de la Peluquería de Caballeros Biada, negocio fundado en 1964, que ya, desde sus inicios, marcó un modo de hacer y expertise que ha llegado intacto a nuestros días: calidad en todos los aspectos. Y una equilibrada combinación de técnicas tradicionales e innovación creativa más herramientas y conceptos de última generación. Así es la Barbería, la Barbería de Gràcia.
Un establecimiento con caché y solera, dirigido exclusivamente al público masculino, uno de los pocos donde aún se ofrece el afeitado con navaja y toallas calientes y al que acuden clientes de todo el mundo.
Con el recuerdo imborrable de salir de clase y correr hasta la barbería, donde olía a jabón y agua y el aire se cortaba al compás del zig zag de la navaja, Jordi no se resistía a permanecer, a quedarse allí, junto a su padre. "Eso sí -exclama-, trabajando. Era un aprendiz en todos los sentidos, ayudante que barría, limpiaba..." Y que absorbía todo el conocimiento del que se rodeaba.

Vinculado así desde siempre a la más auténtica Old School, Jordi no podía ser otra cosa que barbero. Trabaja codo a codo con su padre y finalmente, en 2001, toma el relevo al frente de la Barbería de Gràcia. Una idea no deja de darle vueltas en la cabeza. Quiere un salón renovado, con otra estética, eminentemente barbero, pero modernizado. Algunos años después, en 2014, Jordi Pérez reubica finalmente el salón y lo transforma, no sólo desde el punto de vista estético, sino también como negocio y empresa.
Y es que a Jordi, Jordi Pérez, no le distingue sólo su vena barbera, sino también su apuesta por el emprendimiento y las reglas que rigen el mercado. Así, ha logrado colocar en la cima a la Barbería de Gràcia, un salón mediático que ocupa noticias y portadas. La única barbería de nuestro país con el distintivo de calidad en su máxima categoría, la Q*** de la Guía de la Peluquería Española, TheQHair.

Comprometido con la creación de colecciones desde hace tiempo, Jordi ha conseguido grandes éxitos con todas ellas, por su naturaleza sui generis y comercial, proyectando la barbería a niveles insospechados. Aunque su pasión por el cabello masculino no se queda solo ahí. Este barbero de pro es también formador. Famosas son ya sus clases sobre el ritual del afeitado, que cada día gozan de más aceptación y demanda, con alumnos llegados de toda España y buena parte del extranjero.

Su palmarés incluye reconocimientos tales como el premio Despuntan en 2013, o el premio Peluquero Revelación 2014. Además, ha sido finalista de todas las ediciones de los Premios Barberías con Encanto, ganador en su segunda edición en la categoría de Mejor Barbería y finalista en los Premios Fígaro como Mejor Colección Masculina con Dirty Face en 2015. Este mismo año ha vivido una experiencia única, desfilar el Albert Hall de Londres como finalista de los International Visionary Awards, a lo que suma su candidatura a Mejor Salón Concepto en los Premios Salón Look.

CRÉDITOS GREY FINGER COLLECTION:
Peluquería: Jordi Pérez @ La Barberia de Gràcia.
Fotógrafo: Sergi Jasanada.
Maquillaje: La Barberia de Gràcia.
Vestuario: Fermín & Gilles.









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