El pelo de Shilah Madison -seco, rizado, de color rubio y aspecto desordenado- la ha convertido en una celebridad en las redes sociales. La niña padece una anomalía genética hereditaria, conocida como síndrome del cabello impeinable (SCI) o Pili trianguli et canaliculi, en latín. Ésta se suele desarrollar a partir de los tres meses de edad.

Así sucedió en el caso de Madison, quien también desarrolló esta alteración alrededor de los tres meses de edad. Aun así, la niña está encantada con su cabello, diferente al del resto de sus amigos. Sus padres han publicado varias fotografías en Instagram donde muestran los diferentes looks, así como el día a día de su hija. La pequeña, cuyas imágenes se han viralizado en las redes sociales, ha sido portada de algunas revistas extranjeras donde habla de su peculiar cabellera.

Una anomalía poco común

Madison forma parte del colectivo que padece esta displasia pilosa de origen genético y que afecta a la estructura del cabello. Según los científicos, únicamente se han diagnosticado 100 casos de individuos con dicho síndrome, aunque algunos son muy llamativos. Como el actor Nick Nolte o el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

El síndrome del pelo impeinable es una enfermedad rara que afecta el tallo piloso del cuero cabelludo. Esta anomalía se caracteriza por cabello seco, rizado, de color marrón claro o rubio, de aspecto desordenado, que se proyecta hacia afuera del cuero cabelludo en diferentes direcciones. El pelo crece de forma lenta, pero no es frágil ni quebradizo. Eso sí, el proceso de peinado se convierte en una tortura.

Esta anomalía se caracteriza por cabello seco, rizado, de color marrón claro o rubio, de aspecto desordenado, que se proyecta hacia afuera del cuero cabelludo en diferentes direcciones.

Los cabellos con SCI no son como el resto. A simple vista parecen "alambre". Bajo un microscopio, los mechones presentan forma triangular o de corazón en la sección transversal, así como una ranura longitudinal en forma de canal en una o dos superficies. Cuando esta apariencia se confirma, como mínimo en el 50% del cuero cabelludo, nos hallamos ante un caso de síndrome de cabello impeinable.

Por el contrario, el tallo piloso de un cabello sano posee una forma estándar, por eso se puede moldear y controlar. Por ejemplo, el del pelo rizado es aplanado; mientras que el de cabello liso es ovalado. Eso no sucede con el cabello rebelde.









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