"La belleza de una mujer no
está en la ropa que viste, sino en
la salud y la luz que irradia".
Audrey Hepburn, actriz, modelo y bailarina
de la época dorada de Hollywood.
La peluquería profesional está viviendo un cambio silencioso pero decisivo: el foco ya no está solo en el cabello visible, sino en su origen. El cuidado del cuero cabelludo se posiciona como el nuevo territorio estratégico del salón, impulsado por un consumidor más informado, preventivo y orientado al bienestar.
La llamada skinificación del cabello ha trasladado al ámbito capilar conceptos propios del cuidado facial: exfoliación, sérums concentrados, equilibrio del microbioma y fortalecimiento de la barrera cutánea. El cliente ya no busca únicamente un resultado estético inmediato; exige diagnóstico, personalización y soluciones a largo plazo.
Para el profesional esta tendencia abre una oportunidad clara: nuevos servicios premium centrados en détox, equilibrio y fortalecimiento, mayor fidelización, gracias a tratamientos que requieren seguimiento, incremento del ticket medio mediante prescripción y mantenimiento en casa, posicionamiento experto, evolucionando hacia un rol más técnico y consultivo.
El futuro del salón pasa por integrar diagnóstico, formación continua y protocolos personalizados. Nada que no se haya insistido ya desde tiempo atrás, pero ahora con un consumidor quizás más abierto a ello. En un mercado saturado de oferta, la diferenciación ya no está solo en el estilo, sino en la salud.
Se proyecta que el cuidado capilar crecerá un 19% entre 2026 y 2029, con el cuidado del cuero cabelludo como un enfoque estratégico según datos del reciente estudio presentado por Cosmoprof Bologna. Este desarrollo influirá inevitablemente en el segmento profesional.
Porque el verdadero lujo, hoy, empieza en la raíz.
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