Hasta 80 euros por voto a favor del partido Unió Mallorquina se llegó a ofrecer en distintas peluquerías, panaderías, institutos o en centros de la Tercera Edad de Palma de Mallorca. Esto se desprende del sumario del 'caso Ossifar', que investiga la supuesta captación de votos por parte de UM y la posterior contratación irregular de distintas personas, y cuyo secreto de sumario ha sido levantado recientemente por el juez Barceló, demostrando las maniobras que realizaron varios miembros de Unió Mallorquina para conseguir votos en las elecciones municipales y autonómicas de 2007.

El dinero se pagaba siempre en metálico, y esta captación de votos facilitó a Unió Mallorquina una posición clave tras las elecciones de 2007, ya que con su voto permitió que gobernara el Pacte de Progrés en las instituciones de Mallorca, llevando al PP a la oposición pese a ser el partido con más votos.

Además de la compra de votos en varios establecimientos y centros, Unió Mallorquina captaba votos a través de las relaciones que mantenía con los representantes de las casas regionales de Colombia, Uruguay, Venezuela, Perú y Argentina. Los representantes de estas casas tenían por misión convencer a sus compatriotas para que votaran a UM, recibiendo dinero o trabajo a cambio de este apoyo.

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